La III Marcha Republicana Estatal saldrá este sábado a las calles de Madrid con el lema “República para la paz”. La movilización comenzará en la Puerta del Sol y realizará una parada frente al Ministerio de Asuntos Exteriores para expresar su rechazo a la guerra.
Las plataformas convocantes han elegido la Puerta del Sol como punto de inicio por su valor simbólico dentro del republicanismo español y por su vinculación con el movimiento 15M. Desde allí, la marcha avanzará hacia el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde los participantes reclamarán el “no a la guerra” y exigirán a Israel el fin del genocidio sobre Palestina.
El recorrido continuará después por la calle de Atocha hasta concluir en la plaza del Reina Sofía. La convocatoria tendrá este año una novedad: una bicicletada organizada por la plataforma Ciclorrefugio encabezará la marcha y abrirá el itinerario principal.
“Una república para la paz”
La consigna central de esta edición es “una república para la paz”. Según los organizadores, este lema responde a la idea de que “la monarquía es la guerra”. La convocatoria ha recibido el apoyo de diputados de Podemos y Sumar, que el pasado jueves acudieron a la Puerta de los Leones del Congreso para respaldar públicamente la movilización.
Además del rechazo a la guerra, el manifiesto de la marcha reclama la “salida inmediata” de España de la OTAN. El texto defiende que una república del siglo XXI debe garantizar la convivencia, la cooperación y la amistad entre los pueblos.
Representantes de la Marcha Republicana Estatal y parlamentarios de Sumar y Podemos coincidieron en presentar la cuestión republicana como un asunto de actualidad en un contexto internacional marcado, según señalaron, por conflictos que afectan especialmente a la clase trabajadora.
La organización prevé la llegada a Madrid de alrededor de una docena de autobuses procedentes de distintos puntos de España, entre ellos Andalucía, País Valencià, Asturies, La Rioja y Euskadi.
La representante de la Marcha Republicana, Elena Ollero, afirmó que acudirán personas de todos los territorios para reivindicar la república y denunciar una institución que, a juicio de los convocantes, consideran arcaica y basada en privilegios de sangre. Según defendió, la movilización busca reclamar una ciudadanía con derechos frente a una concepción de súbditos.