El entrenador Íñigo Pérez ha anunciado este viernes su salida del banquillo del Rayo Vallecano tras dos temporadas y media al frente del equipo, en las que ha firmado una etapa marcada por la permanencia en Primera División, la clasificación europea y la disputa de la primera final continental en la historia de la entidad.
El técnico navarro ha hecho pública su decisión en rueda de prensa, poniendo fin a un ciclo que comenzó en febrero de 2024, cuando llegó al club en una situación deportiva delicada, con el equipo sumido en una mala racha de resultados. Su primera misión fue asegurar la continuidad del conjunto franjirrojo en la máxima categoría, objetivo que logró con solvencia.
A partir de ahí, su proyecto fue consolidándose con el paso de las temporadas. En el curso siguiente, el Rayo Vallecano no solo aseguró la permanencia, sino que además consiguió plaza para competiciones europeas, un logro histórico al tratarse de la primera clasificación por méritos ligueros desde principios de siglo. Esa progresión llevó al club a renovar la confianza en el entrenador.
La campaña más reciente ha confirmado la continuidad del crecimiento deportivo del equipo. El Rayo ha repetido presencia en Europa y ha alcanzado por primera vez en su historia una final continental, la de la Conference League, en la que cayó por la mínima ante el Crystal Palace inglés.
"La decisión más difícil"
Íñigo Pérez ha explicado que abandonar el banquillo del Rayo Vallecano ha sido “la decisión más difícil” de su carrera porque en el club ha vivido “bastante más de humano y de amor que de deporte”. El entrenador navarro ha asegurado que se marcha con “gratitud” hacia la directiva por haber confiado en él pese a su falta de experiencia y ha destacado que han logrado “cosas que no se habían conseguido”.
Durante su despedida, también ha tenido palabras de reconocimiento para la plantilla, a la que calificó como “el mejor grupo” que ha dirigido, y ha admitido que esta temporada sintió que no estaba “regenerando la energía” necesaria para continuar al mismo nivel.
Sobre la reciente derrota en la final de la Conference League, ha señalado que ahora deja “dolor”, aunque cree que con el tiempo quedará “un recuerdo que nos hará sonreír”.
Además, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad al entorno rayista y pidió que su salida no se interprete como “sentimiento de debilidad”, defendiendo que el club “está suficientemente bien organizado para seguir”.
En total, Íñigo Pérez cierra su etapa en Vallecas con 112 partidos dirigidos y varios hitos en el banquillo, entre ellos tres permanencias consecutivas y un subcampeonato europeo. Su gestión también dejó cerca el mejor registro histórico del club en Primera División, quedándose a un punto de igualarlo en la pasada campaña con 52 puntos.
El entrenador, que llegó a ser asistente de Andoni Iraola antes de hacerse cargo del equipo, queda ahora a la espera de anunciar su próximo destino profesional en los próximos días.