El portavoz de Más Madrid en Parla, Miguel Fuentes, expulsado del partido por una supuesta “hostilidad” hacia una compañera, ha confirmado que no renunciará a su acta de concejal y que continuará su labor política desde el Grupo de No Adscritos.
En una comparecencia ante los medios, el edil ha defendido su actuación y ha aportado documentación para sostener que ha sido objeto de un “proceso injusto”. A su juicio, la decisión interna no puede imponerse sobre la voluntad de los vecinos, motivo por el que ha asegurado que seguirá en el cargo “por dignidad”. En sus palabras, “no es por apego al cargo, sino por dignidad”.
Fuentes ha afirmado además que desconoce los detalles concretos de las acusaciones incluidas en el expediente disciplinario y ha insistido en que no fue informado adecuadamente de los cargos.
En relación con las expresiones que presuntamente habría dirigido a una compañera, conocidas a través de los medios, el concejal ha señalado que no recuerda haberlas pronunciado. “Ni he utilizado esas expresiones ni me reconozco en ellas”, ha declarado, al tiempo que ha pedido disculpas si en algún momento pudo haber utilizado algún comentario inapropiado en el pasado.
En manos del Comité de Garantías
El edil confía en que el Comité de Garantías pueda revisar la decisión de expulsión y revertirla. No contempla, según ha explicado, acudir a la vía judicial ordinaria y apuesta por resolver el conflicto dentro de la propia organización.
Aunque reconoce que la situación le ha causado un “daño irreparable”, ha considerado razonable la decisión del alcalde de Parla, Ramón Jurado, de retirarle de forma cautelar todas sus responsabilidades de gobierno, entre ellas las áreas de Juventud, Movilidad, Transición Ecológica y la Tercera Tenencia de Alcaldía, una medida que, según ha recordado, aún no es definitiva.
Fuentes ha vinculado el origen del conflicto a su oposición a la contratación de una persona de confianza relacionada con la dirección del grupo, una discrepancia que, según su versión, derivó en una escalada de tensiones. El concejal asegura que esta situación le ha provocado problemas de salud, incluyendo episodios de ansiedad y taquicardias.
También ha relatado que, tras formalizar su denuncia interna el pasado 7 de abril, el procedimiento concluyó con su expulsión en apenas trece minutos, algo que ha calificado como parte de un proceso acelerado dentro de la formación.