En las últimas semanas, el madrileño Bar Benito, ubicado en la calle Magnolias, se ha convertido en un lugar de peregrinaje tras el estreno de Torrente Presidente, protagonizada y dirigida por Santiago Segura. Vecinos, curiosos y turistas acuden atraídos por las escenas rodadas allí, generando un impacto inmediato en la economía local. Un fenómeno que ilustra, a pequeña escala, el efecto que el audiovisual puede tener en la ciudad, tanto tras el estreno como durante los propios rodajes.
Aún es pronto para cuantificar el impacto concreto de esta película o de otros estrenos recientes de Madrid. Sin embargo, sí se ha puesto cifra al efecto global de la industria en los últimos años gracias al estudio Dimensión e impacto de los rodajes de largometraje y series de Madrid, que analiza un total de 415 producciones rodadas en la capital entre 2021 y 2024.
La presentación del informe, celebrada en la Casa de la Panadería, ha puesto de relieve la magnitud del sector. Los rodajes de largometrajes y series han generado más de 1.500 millones de euros de impacto económico y más de 10.000 empleos en ese periodo, con las series como principal motor, concentrando cerca del 65 por ciento de la actividad.
Las series concentran el 65 por ciento de la actividad
"El cine es mucho más de lo que se ve. Tiene la capacidad de crear empleo, generar actividad económica y extender su impacto a otros sectores. Es un hub en crecimiento donde la innovación y el talento situán a Madrid como referente internacional", ha especificado Milagros Donés, directora del Instituto Universitario L.R.Klein de la Universidad Autónoma de Madrid y responsable del estudio.
En la misma línea, Ana López, directora de estudios y proyectos en el Instituto Lawence Klein de la Universidad Autónoma de Madrid y codirectora del estudio, ha detallado que, de los 415 rodajes analizados. "Madrid se consolida como un foco de atracción para rodajes, con un aumento sostenido entre 2021 y 2024 y una creciente presencia internacional. Pero hacen falta más datos, lo que no se mide no se valora", ha manifestado.
El informe también revela que la actividad audiovisual generó 988.7 millones de euros de facturación directa, con un fuerte efecto arrastre sobre sectores como el transporte, la hostelería y los alojamientos. A ello, se suman más de 553 millones de impactos indirectos e inducidos. Además, el sector se caracteriza por la alta presencia de microempresas y un predominia del empleo temporal, que alcanza el 92.9 por ciento.
"Vemos cómo ese impacto se extiende a la restauración, a los hoteles y a otras industrias. Además existe un impacto imaterial muy importante, la promoción de la ciudad de Madrid. Sabemos que 80 millones de personas eligen su destino turístico por lo que ven en televisión o en el cine", ha explicado la delegada del área de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, Almudena Maíllo.
Madrid como protagonista de historias
En este sentido, Maíllo ha destacado el papel clave de producciones como La Casa de Papel o Velvet, donde "la ciudad se convierte en un protagonista más de la propia historia". Asimismo, la delegada de Turismo, ha recordado la apuesta de proyectos extranjeros en la ciudad de Madrid como el próximo rodaje del director estadounidense Woody Allen en la capital, previsto para esta primavera y que cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros y 1.5 millones serán aportados por el Ayuntamiento de Madrid.
"Desde el Ayuntamiento de Madrid apostamos por impulsar la industria audiovisual y también buscamos ese equilibrio que tiene que existir entre las localizaciones a lo largo de toda la ciudad", ha manifestado Almudena Maíllo.
Descentralizar los rodajes para mejorar la convivencia vecinal
El director de Madrid Film Office, Raúl Torquemada, ha puesto el foco en uno de los principales retos de su departamento: la descentralización de los rodajes dentro de la ciudad. El distrito Centro, Chamberí o el Retiro siguen siendo los espacios más demandados por su carácter icónico por las grandes producciones, tanto largometrajes como series. Sin embargo, Torquemada apuesta por la necesidad de abrir el abanico de localizaciones por otras zonas de la capital.
"Estamos trabajando en un proyecto para rodar en los 21 distritos de Madrid. Cada uno tiene su propia personalidad y ofrece escenarios muy interesantes para películas y series", ha explicado, destacando que ya se están catalogando nuevas localizaciones para atraer producciones fuera de esos puntos habituales.
Los proyectos audiovisuales deben respetar una guía de buenas prácticas
Según Almudena Maíllo, esta estrategia no solo busca diversificar los espacios de los rodajes, sino que pretende reducir el impacto de las zonas más saturadas y repartir los beneficios económicos por toda la ciudad.
"Queremos que haya una mejor convivencia entre vecinos e industria. Es cierto que los rodajes pueden generar molestias, pero también aportan empleo, riqueza y proyección internacional a Madrid", ha manifestado Maíllo, quien ha recordado que existe una guía de buenas prácticas que las productoras tienen que cumplir para "respetar el descanso de los vecinos", entre otras cuestiones.
Con esta hoja de ruta, el Ayuntamiento pretende consolidar el crecimiento del sector audiovisual sin perder el equilibrio entre desarrollo económico, atractivo internacional y calidad de vida en los barrios.