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TAL DÍA COMO HOY EN MADRID

El Madrid de Goya: historia, cuadros y el lado oscuro de la ciudad que casi nadie conoce
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(Foto: Juanma Ligero)

El Madrid de Goya: historia, cuadros y el lado oscuro de la ciudad que casi nadie conoce

lunes 30 de marzo de 2026, 07:00h
Actualizado: 09/05/2026 21:55h

El Madrid actual, lleno de luz, actividad y vida constante, poco tiene que ver con la ciudad que conoció Francisco de Goya a finales del siglo XVIII. Sin embargo, entender aquel Madrid es clave para comprender no solo su obra, sino también la evolución de una ciudad que, aunque ha cambiado en apariencia, sigue arrastrando algunas de sus mismas tensiones.

Una ciudad que quería ser moderna… pero no lo era del todo

Durante el reinado de Carlos III, Madrid vive una transformación profunda. Se moderniza el trazado urbano, se mejoran las infraestructuras, se introducen sistemas de iluminación y se intenta imponer una nueva organización basada en los principios de la Ilustración.

El objetivo era claro: convertir Madrid en una capital europea, racional, ordenada, eficiente.

Pero esa transformación tenía límites.

Gran parte de la población seguía viviendo en condiciones precarias, con altos niveles de analfabetismo y una fuerte presencia de creencias tradicionales. La superstición, el miedo y la desigualdad formaban parte de la vida cotidiana.

Madrid no era una ciudad uniforme, sino un espacio dividido entre lo que aspiraba a ser y lo que realmente era.

Goya en Madrid: del éxito a la mirada crítica

Cuando Goya llega a Madrid, lo hace con una ambición clara: triunfar. Y lo consigue.

Se integra en la corte, se convierte en pintor de cámara bajo el reinado de Carlos IV y retrata a la familia real en una de sus obras más conocidas.

Sin embargo, su forma de pintar rompe con la tradición. A diferencia de otros pintores de corte, Goya no idealiza a sus personajes. Los muestra con una naturalidad que, en su contexto, resulta casi incómoda.

Un detalle significativo es el papel protagonista de la reina María Luisa en La familia de Carlos IV, mientras el rey aparece en un segundo plano. No es una crítica explícita, pero sí una representación que revela las dinámicas reales de poder.

Esa evolución —desde pintor oficial hasta observador crítico de su tiempo— es clave para entender su obra.

Y es precisamente esa transformación la que se desarrolla en el episodio “Madrid, Goya y los monstruos de la razón”, donde se analiza cómo la ciudad influyó en su mirada y cómo su pintura terminó reflejando su lado más incómodo.

Los Caprichos: cuando Madrid deja de ser visible

En la serie de grabados Los Caprichos, Goya da un giro radical.

Ya no pinta lo que ve, sino lo que hay detrás.

A través de imágenes cargadas de simbolismo, aborda temas como:

  • La ignorancia
  • La superstición
  • La corrupción
  • La hipocresía social

La obra más conocida de esta serie, El sueño de la razón produce monstruos, se ha convertido en una de las reflexiones más influyentes sobre la fragilidad de la racionalidad.

El mensaje es claro: cuando la razón desaparece, lo irracional no solo aparece… sino que domina.

La Quinta del Sordo: el lugar donde todo cambia

En la última etapa de su vida, Goya se retira a una casa a las afueras de Madrid conocida como la Quinta del Sordo.

Un dato poco conocido es que la casa ya tenía ese nombre antes de que él la habitara, ya que su anterior propietario también era sordo.

Allí, alejado de la corte y de los encargos oficiales, Goya realiza una de las etapas más inquietantes de su carrera.

Y lo hace de una forma completamente inusual: pinta directamente sobre las paredes de su casa.

Estas obras, conocidas como las Pinturas Negras, no estaban destinadas al público. No eran encargos, ni obras comerciales. Eran una expresión personal, casi íntima.

Las Pinturas Negras: los cuadros más impactantes de Goya

Entre estas obras destacan algunas de las imágenes más reconocibles y perturbadoras de la historia del arte:

  • Saturno devorando a su hijo: una escena de violencia extrema que rompe con la representación clásica del mito
  • Duelo a garrotazos: dos figuras luchando sin posibilidad de escapar, atrapadas en el terreno
  • El aquelarre: representación del miedo colectivo y las creencias populares

Estas pinturas no buscan agradar ni embellecer. Reflejan emociones crudas y una visión profundamente pesimista de la condición humana.

Un Madrid que aún se reconoce

Aunque han pasado más de dos siglos, el Madrid que Goya retrató no ha desaparecido del todo.

La ciudad ha cambiado en su forma, en su ritmo y en su imagen, pero algunas de las tensiones que él reflejó siguen presentes:

  • desigualdad social
  • conflictos de poder
  • miedo a lo desconocido
  • contradicciones colectivas

Goya no solo pintó su tiempo.

Pintó algo más profundo.

🎧 Escucha el episodio completo

Si quieres entender de verdad cómo era el Madrid que Goya vivió y cómo su obra refleja el lado más oscuro de la ciudad, puedes escuchar el episodio completo aquí:

Madrid, Goya y los monstruos de la razón

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