Superados los contratiempos de salud, que no le impidieron seguir activo, el actor y director Sergio Peris-Mencheta presenta un nuevo estreno en el Centro Dramático Nacional.
Mientras estaba hospitalizado, Alfredo Sanzol, el director del Centro, le ofreció hacer un montaje para el Valle- Inclán. Afirma Sergio que, inmediatamente, pensó en Constelaciones. El mero anuncio de esta producción ha provocado un fenómeno que se viene repitiendo en los teatros, sobre todo en los públicos: las entradas se han agotado antes de estrenar. Es cierto que Peris-Mencheta y su Barco de Vapor, vuelven avalados por éxitos como Lehmann Brothers o Castelvines y Monteses. Es una de las productoras más reconocidas de la última década. Porque Payne, el dramaturgo y guionista británico apenas se ha representado en Madrid. Ya en el año 2014 se pudo ver una versión de Constelaciones en la sala Kubik (hoy Exlímite) dirigida por Fernando Soto. En Cataluña se han montado otras dos o tres suyas, que no han llegado hasta nosotros. En 2012 estrenó esta obra tanto en el Royal Court Theatre de Londres como en Broadway, convirtiéndose en su pieza más representada.

Constelaciones se presenta como el mejor ejemplo de la estructura dramática de Payne. Siempre se afirma que la idea del multiverso atraviesa la obra de principio a fin, sin que sepamos muy bien que quiere decir eso. Esta es una historia de amor en realidades paralelas. Asoman la convivencia, la infidelidad, la enfermedad y la muerte. En la presentación afirma Peris-Mencheta: “Quería llevar al límite esa virtud irrepetible del teatro: que está vivo. Que cada función cambia porque cambia quien la hace… y porque cambia quien la mira. Aquí el público no es un testigo: es parte del experimento. Y esta noche, la versión que existe es la que estamos a punto de observar juntos”.

Porque el director se planteó (y lo planteó a los intérpretes) un reto interpretativo, que no es insólito, pero que raras veces se afronta. Ya de partida, en la selección del reparto solicitaba que los aspirantes supieran tocar algún instrumento y componer. El objetivo: que los intérpretes pudieran rotar los personajes y, a la vez, integrarse en la banda que acompaña la representación. En este caso sí puede afirmarse con rotundidad que ninguna representación será igual a otra. El público tiene la primera palabra ya que se le pide la elección del personaje que va a interpretar cada actor en la representación. No solo eso, también tiene la opción de seleccionar una de las cuatro bandas sonoras que se usará esa tarde. Los personajes son cuatro y los actores seis. Eso quiere decir que los dos no seleccionados se dedicarán a la música durante la representación. Peris-Mencheta trabaja en esta ocasión con un elenco prácticamente inédito para él. Está compuesto por Jordi Coll, María Pascual, Diego Monzón, Paula Muñoz, Clara Serrano y David Pérez Bayona. Como maestro de ceremonias ejercerán Litus Ruiz o Ester Rodríguez.
Constelaciones se representa en el Teatro Valle-Inclán del 6 de febrero al 29 de marzo de 2026.