El centro comercial Intu Xanadú, en Arroyomolinos, se convierte en el epicentro de la venta de paquetes perdidos desde el lunes 26 de enero hasta el domingo 1 de febrero. La start-up francesa King Colis, especializada en recuperar envíos no entregados, aterriza en la capital con una tienda Pop-up tras el éxito cosechado en 2025, en el que vendió más de 93 toneladas de paquetes.
El modelo, simple y atractivo, consiste en poner a la venta paquetes que no llegaron a sus destinatarios, ya sea por errores de dirección, devoluciones costosas o ausencias. La clave está en que los paquetes no pueden ser abiertos hasta que el comprador efectúe el pago, establecido según el peso.
La oferta se divide en dos categorías: los paquetes estándar, adquiridos de empresas intermediarias encargadas de transportar y almacenar paquetes con productos fabricados en Asia; o Premium, paquetes provenientes de distribuidores oficiales de gigantes del e-commerce como Amazon, Rakuten o Cdiscount.

Al suspense por saber qué va a tocar en cada caja, se suma la presión del tiempo. Los compradores dispondrán de 10 minutos para escoger los paquetes, los cuales solo podrán ser abiertos después de haber pagado. Los paquetes Estándar se venden a 2,29 euros por cada 100 gramos, mientras que los Premium a 2,99 euros por cada 100 gramos.
En palabras de Killien Denis, CEO y cofundador de la empresa, “siempre es divertido y emocionante. Nunca sabes lo que vas a encontrar al abrir la caja. A veces hay verdaderos tesoros, como un lingote de oro de colección o un Rolex de segunda mano… Es un poco como jugar a la lotería”.
"Es un poco como jugar a la lotería. Nunca sabes lo que vas a encontrar al abrir la caja"
El fenómeno, que ha demostrado ser un rotundo éxito, mueve toneladas de productos en hasta 14 países europeos y llega a Madrid como un formato en el que el consumo y el juego logran un punto de encuentro.
El origen del fenómeno
El éxito de este tipo de iniciativas no surge de la nada; su origen responde a la cultura digital, la experiencia como consumo y a la economía circular. Con el auge del e-commerce en los últimos años se ha disparado el número de envíos, aumentando de manera proporcional la cifra de paquetes que no llegan a su destinatario. De hecho, según la patronal logística UNO, en España en los últimos cinco años ha aumentado un 240 por ciento la cantidad de envíos en comercio online, pasando de un volumen de 588 millones de euros a 1.303 millones.
A este nicho, que han sabido aprovechar empresas como King Colis, se suma la viralidad de los unboxing con reacciones genuinas publicadas en redes como Instagram y TikTok. En la sociedad actual, tan mediatizada, la anticipación y la liberación de dopamina que genera la apertura estos paquetes se convierte en un claro atractivo entre los jóvenes.
También influye la popularización de la economía circular, ya que los paquetes que de otra forma se almacenarían o desecharían, encuentran una nueva vida a un precio mucho más bajo. Esta filosofía de la concienciación está creciendo a un ritmo acelerado moviendo hasta 186.000 millones de dólares a escala global en 2024.
En cuanto al origen de King Colis, la empresa traslada a Madridiario que se remonta al confinamiento, momento en el que su fundador no recibió algunos paquetes que había pedido para sus hijas. Entonces se despertó en él una incógnita difícil de ignorar, "¿Qué ocurre con los paquetes que no llegan a su destino? Al conocer la respuesta. tuvo clara la idea.

Críticas y riesgos para los consumidores
Pero no todos ven este modelo con buenos ojos. La Asociación Española de Consumidores expresa su rechazo categórico a las tiendas que venden paquetes misteriosos. A través de un comunicado, advierten que “este tipo de compras va en contra del consumo consciente y responsable. El comprador desconoce lo que adquiere y no puede valorar necesidad, precio ni calidad. La práctica fomenta un consumo compulsivo y dificulta la comparativa entre ofertas de otros comercios”.
"Este tipo de compras va en contra del consumo consciente y responsable"
Entre los riesgos que señalan se encuentran la imposibilidad de conocer las características o el origen de los productos, así como garantizar las condiciones de seguridad. El colectivo reclama inspecciones de consumo para proteger los derechos de los usuarios y advierten que los consumidores deberían optar por opciones que cumplan con la normativa vigente.
Por su parte, King Colis defiende que su modelo no puede tratarse como consumo irresponsable, ya que las condiciones de compra quedan claras desde el primer momento: "se trata de una compra voluntaria, transparente y que exige la mayoría de edad para poder paticipar".
La compañía subraya además, que este tipo de compra no conlleva endeudamiento de ningún tipo, ni fomenta la repetición obligatoria de la compra. "Los precios no son elevados y en todo momento se mantiene la claridad en la comunicación y el respeto por los consumidores", concluyen
King Colis estará en Intu Xanadú del 26 de enero al 1 de febrero. En la página web de la empresa se pueden consultar los detalles para participar en esta iniciativa comercial.