El Ayuntamiento de Madrid rescindirá el contrato con la empresa concesionaria del centro deportivo municipal Daoiz y Velarde tras constatar incumplimientos reiterados en la gestión y el mantenimiento de la instalación. Así lo ha anunciado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Según ha explicado Sanz, el Consistorio ha impuesto cuatro sanciones a la empresa solo en el último mes, dos de ellas por incumplimiento grave de las condiciones contractuales. "Es cierto que las mejoras que se incluyeron en esa oferta no se han cumplido y por eso se les ha impuesto diversas sanciones. Finamente, se va a resolver el contrato por incumplimiento por parte de ese adjudicatario", ha señalado.
La portavoz municipal ha defendido que la adjudicación se realizó mediante un procedimiento reglado y público. "Se llegó a esta empresa a través de la preceptiva mesa de contratación, donde presentó la oferta más favorable entre todas las licitadoras. El Ayuntamiento es una Administración seria", ha subrayado.
El centro deportivo Daoiz y Velarde permanece cerrado desde noviembre a causa de varias averías en las instalaciones, una situación que ha provocado protestas vecinales y ha dejado sin servicio a miles de usuarios. En este momento, según ha indicado Sanz, el Ayuntamiento trabaja en las reparaciones que motivaron el cierre y en otras incidencias detectadas posteriormente, con el objetivo de que la instalación "pueda estar en condiciones óptimas lo antes posible".
Críticas de la oposición
Desde el PSOE, la concejal y portavoz del área de Deporte, María Caso, ha considerado que la decisión del Ayuntamiento llega con retraso. "Las medidas que ha decidido adoptar ahora el Ayuntamiento de Madrid llegan muy tarde. Los usuarios llevan demasiado tiempo sufriendo deficiencias graves y la situación se ha llegado a convertir en insostenible", ha afirmado.
Caso ha recordado que los propios expedientes sancionadores municipales reconocen "incumplimientos sistemáticos y graves por parte de la empresa", que han impedido una gestión adecuada del centro y han causado un perjuicio directo a los usuarios. A su juicio, el problema va más allá del caso concreto y responde al modelo de gestión del Gobierno municipal. "El problema es que se considere esta oferta como la más favorable. Es el modelo privatizador del Partido Popular, donde se priorizan precios bajos y se generan situaciones indecentes e insostenibles para la ciudadanía", ha criticado.
En su momento, el concejal de Más Madrid Nacho Murgui también denunció la "falta de explicaciones claras" acerca de la clausura del centro y pedía un "cambio de modelo de los servicios públicos".
Una empresa ligada a la trama Gürtel
El mantenimiento del polideportivo Daoiz y Velarde estaba a cargo de Genera Quatro SL, una empresa integrada en el holding Nealis, anteriormente conocido como Grupo Gimeno. El grupo está vinculado a Enrique Gimeno, empresario que fue condenado por delitos electorales tras admitir pagos irregulares para financiar al Partido Popular valenciano en las elecciones de 2007 y 2008, en el marco de la trama Gürtel. La condena recayó sobre su persona y no sobre las empresas del grupo, que han seguido operando y contratando con distintas administraciones públicas.
Genera Quatro resultó adjudicataria en octubre de 2024 del contrato de mantenimiento integral de los equipamientos municipales del distrito de Retiro, mediante un procedimiento abierto al que concurrieron siete empresas, al ser la "oferta más favorable entre todas las licitadoras". El valor estimado del contrato superaba los dos millones de euros y contemplaba la supervisión técnica de instalaciones eléctricas, calderas, ascensores y sistemas de seguridad de varios centros públicos, entre ellos el Daoiz y Velarde.
Desde el Ayuntamiento insisten que fue la oferta "más favorable"
Durante la vigencia del contrato, el Ayuntamiento ha impuesto diversas penalidades económicas a la empresa por ejecución defectuosa e incumplimientos de los plazos de respuesta y de los compromisos de medios personales. Estas sanciones, junto con el cierre prolongado del centro deportivo, han desembocado finalmente en la decisión municipal de resolver el contrato.