El tradicional balance anual de gestión de gestión a cargo de Isabel Díaz Ayuso ha dado paso a un no menos habitual cruce de declaraciones con Pedro Sánchez y sus ministros. Y es que buena parte de la ponencia presidencial de este miércoles desde Sol ha versado en torno a los que, al menos a sus ojos, son los principales "agravios" de la Administración central para con la Comunidad de Madrid.
De los "ataques" contra la propia presidenta y su "entorno" -en clara alusión al caso que afecta a su pareja, Alberto González Amador- a los "privilegios" supuestamente concedidos a los "socios" del Gobierno, pasando por la "deuda", fijada en "más de 10.500 millones de euros", por prestaciones y servicios que el Ejecutivo de Sánchez no estaría abonando y que, por ende, deben asumir las arcas regionales.
También, claro, otros clásicos en el argumentario de Díaz Ayuso como son el nuevo sistema de financiación autonómica a medida de "los independentistas", la retirada del Ejército en los actos institucionales por el Dos de Mayo o la pretendida vinculación de la sede de la presidencia, la Real Casa de Correos, con el régimen franquista -por su pasado como sede de la DGS- "a través de la "sectaria" y "totalitaria" Ley de Memoria Democrática.
Por no mencionar las "trabas" frente a nuevas rebajas de impuestos impulsadas desde Madrid, asíu como en la atracción de nuevos modelos de negocio, tales como los centros de datos, el desigual reparto de fondos europeos, el cierre de las centrales nucleares más próximas a la capital, el reparto "forzoso" de menores migrantes que desembarcan en las Canarias o las campañas mediáticas contra servicios públicos como Metro de Madrid.
Es precisamente en este último apartado, el del "desprestigio" mediático, en el que la líder madrileña ha enmarcado también la "campaña" puesta en marcha desde La Moncloa y que, con la inestimable colaboración de las fuerzas de la izquierda, Más Madrid y PSOE-M, aspira, siempre a su parecer, a "reventar" el modelo de colaboración público-privada por el que el Ejecutivo regional apuesta para su sistema sanitario. Sobre todo, claro, a raíz del estallido del escándalo de los audios protagonizados por el que fuera CEO del Grupo Ribera Salud, Pablo Gallart, responsable directo del funcionamiento del Hospital de Torrejón de Ardoz.
"Si los madrileños saben que es en Madrid donde van a ser mejor atendidos, ¿por qué hay que poner otra vez de moda la cuestión del modelo sanitario? Porque lo quieren reventar desde La Moncloa. Digámoslo claro. Como quieren hacer con las universidades y con el resto de los servicios públicos. Para su pancarta en 2027. Y si por el medio se llevan a algún grupo o a cualquier hospital privado, no dudarán en hacerlo", ha argumentado Díaz Ayuso.
En la misma línea, la presidenta ha tenido también tiempo para cargar sin piedad frente al "sectarismo" intrínseco en atacar a las "grandes empresas" mientras se emplea el mismo sistema de externalización en los servicios públicos para "medrar" hasta terminar por "vivir de ellas": "Los señores del Gobierno meten a las empresas privadas en lo público cuando les conviene. Y no digamos también lo que se hace, por ejemplo, en el modelo catalán, que más de la mitad es privado. Pero nadie lo va a poner en tela de juicio porque no interesa. Solo interesa la Comunidad de Madrid".
Un razonamiento expuesto tras ser cuestionada por la prensa en relación a la denuncia presentada esta misma mañana por Más Madrid y que apunta a la comisión de hasta seis posibles delitos en la gestión del Hospital de Torrejón: lesiones, administración desleal, malversación, prevaricación administrativa y omisión del deber de perseguir delitos.