El hostel ilegal ubicado en el número 18 de la Cuesta de Santo Domingo, en pleno centro de Madrid, ha cesado su actividad y ha sido precintado por el Ayuntamiento tras meses de denuncias vecinales y de la presión política ejercida por Más Madrid. El cierre llega después de que el establecimiento continuara funcionando pese a contar con una orden de cese y tras haber provocado el derrumbe parcial del forjado sobre una vivienda situada en la planta inferior.
El portavoz en funciones de Más Madrid en el Ayuntamiento, Eduardo Rubiño, ha celebrado este lunes la clausura del alojamiento turístico, que operaba sin licencia y había realizado obras ilegales. "Hoy podemos celebrar que, gracias a la presión de los vecinos afectados y a la denuncia de Más Madrid, el hostel ilegal de Santo Domingo ha dejado de funcionar", ha señalado. Rubiño ha recordado que el establecimiento "había provocado un derrumbe que afectó gravemente a la familia que vivía debajo y que, aun así, seguía operando porque el Ayuntamiento estaba mirando para otro lado".
Los hechos se remontan al 20 de abril de 2025, cuando alrededor de las seis y media de la mañana el suelo del hostal, situado en la quinta planta del edificio, colapsó y se vino abajo sobre el salón de la vivienda del cuarto derecha. El desplome obligó a la familia residente, vecinos de toda la vida, a abandonar su hogar por miedo a nuevos derrumbes. El techo quedó apuntalado con nueve vigas metálicas y la vivienda resultó inhabitable. "Si llega a estar en el salón, se muere", relató entonces Diana Nebreda sobre su hermano Eduardo, que dormía en otra habitación en el momento del siniestro.

Pese a la gravedad del suceso, el hostal continúo con su actividad. Más Madrid denunció el pasado 21 de octubre que el hostal seguía funcionando mientras la vivienda inferior permanecía apuntalada. Un día antes, el 20 de octubre, la formación había registrado una queja formal ante la Agencia de Actividades para exigir la ejecución efectiva de la orden de cese. Según Rubiño, esa acción, unida a la repercusión mediática del caso, ha sido "determinante" para que el Ayuntamiento haya procedido finalmente al precinto.
"El caso deja claro que el Gobierno de Martínez-Almeida arrastra los pies ante las irregularidades urbanísticas y que solo actúa contra los alojamientos turísticos ilegales cuando siente presión política y mediática", ha afirmado el portavoz de Más Madrid, que ha hecho un llamamiento a los vecinos y vecinas que sufren situaciones similares a ponerse en contacto con su grupo municipal para emprender acciones de denuncia.
Desde el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, el delegado Borja Carabante defendió en su día la actuación municipal, apelando a "un proceso administrativo garantista". Según explicó tras la denuncia de Más Madrid, el Ayuntamiento había dictado la orden de cese y el propietario presentó alegaciones, dentro de un procedimiento que incluye inspecciones, periodos de alegaciones y, en última instancia, la orden de precinto. Carabante pidió entonces a la izquierda "no manipular ni engañar" y aseguró que el Consistorio es "muy riguroso" con las inspecciones, subrayando la necesidad de compatibilizar el derecho al descanso vecinal con la actividad turística legal.
Para Más Madrid, sin embargo, el cierre del hostel evidencia las carencias del modelo urbanístico del Gobierno municipal. "Vamos a seguir usando todos los medios a nuestro alcance para levantar la alfombra roja que Martínez-Almeida pone a los especuladores y a los fondos buitre", ha concluido Rubiño, insistiendo en que la vigilancia ciudadana y la presión política son claves para frenar los abusos vinculados a los alojamientos turísticos ilegales en la capital.