Harold Pinter escribió Viejos tiempos (Old times) el año 1971, estrenándose ese año en Londres, Nueva York y París. No tardó en llegar a España de la mano de Luis Escobar, que la estrenó en su teatro Eslava en septiembre de 1974. Reunió a tres intérpretes excepcionales: Irene Gutiérrez Caba, Lola Herrera y Francisco Rabal. Al madrileño de entonces no le interesó nada y se mantuvo en cartel durante un mes. Parece que a Escobar le interesaba mucho este autor porque cuatro años antes había montado en el mismo escenario, un doble programa con La colección y El amante. Y en 1971, en el teatro Marquina, Regreso al hogar.
El dramaturgo, que obtendría el Premio Nobel en 2005 (falleció el año 2008), apareció primero por nuestros escenarios con los grupos experimentales. Dido pequeño teatro estrenó en 1962, El portero.
Mientras que en Cataluña estuvo muy de moda en las últimas décadas del siglo pasado, en Madrid no interesó tanto hasta bien entrado el siglo XXI. En los últimos años se han estrenado numerosos montajes de El montaplatos, El portero, Regreso al hogar, Traición… Pero de Viejos tiempos solo tengo noticias de una puesta en escena en el teatro Español, el año 2012. Así que estamos ante una pieza bastante desconocida de este autor.

Pinter plantea un trío en el que el espectador, como en casi todas sus piezas, puede encontrar múltiples significados. Kate y Deeley son un matrimonio de mediana edad que recibe la visita de Anna, una amiga de la esposa a la que no ven desde hace veinte años. La aparición inesperada desata un juego de sospechas, celos y dudas. Pero ¿qué es real? ¿Qué es fantasía?.
Pablo Remón, el adaptador, afirma en la presentación del proyecto: “A comienzos de la nueva década (los 70), Pinter se inventa con esta obra (partiendo de sus experimentos previos en obras más breves, Landscape y Silence) una nueva forma de escribir, por la que transitará durante algunos años más: una escritura misteriosa y poética, alejada del realismo, donde lo verdadero y lo falso, la memoria y la invención, y el recuerdo y el sueño se confunden”.
La nueva producción cuenta con equipo artístico de gran solvencia. Pablo Remón, como digo, ha sido el encargado de la traducción y adaptación. La dirección de escena es de Beatriz Argüello y los protagonistas son Ernesto Alterio, Mélida Molina y Marta Belenguer.

Para Beatriz Argüello este estreno es como una vuelta a casa. Ya debutó como directora en 2023 con Valor, agravio y mujer, pero su formación como actriz está ligada a La Abadía. En ese escenario debutó el año 1995 con el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte. A lo largo de las dos últimas décadas ha vuelto a participar en otros seis montajes. Ernesto Alterio se prodiga poco en los escenarios. No aparecía por la cartelera madrileña desde hace cinco años, cuando intervino en Shock, el cóndor y el puma. Marta Belenguer y Mélida Molina son más habituales. La primera ha estado interpretando el último montaje de El método Grönholm, y la segunda acaba de tener un gran éxito emulando a Bette Davis en Loba.
Viejos tiempos se representa en el teatro de La Abadía del 13 de marzo al 13 de abril.