Uno de los principales objetivos económicos de cualquier empresa es reducir gastos para asegurar la viabilidad del proyecto. En ese sentido, una opción es la de reducir los pagos de impuestos que se deben afrontar año a año. En el ámbito laboral, existen muchísimas fórmulas para beneficiarse de ciertas ventajas fiscales. Una de ellas está relacionada con el transporte profesional: el Renting coches para empresas.
Gracias a esta fórmula de adquisición de vehículos, los directivos pueden reducir la presión fiscal y abonar muchísimos menos impuestos cada año. ¿Pero qué es el renting y cómo puede ayudar en este sentido? Este es el modo en el que esta fórmula de obtención de transportes profesionales ayuda en la optimización de recursos de una empresa.
¿Qué es el renting?
El renting es una fórmula por la que el empresario adquiere un vehículo que está destinado a uso profesional sin comprarlo directamente y de la forma tradicional. Por el contrario, lo que permite el renting es un alquiler a largo plazo. Así, la empresa renta el coche a otra compañía especializada y paga mes a mes una cuota por su uso.
Esto tiene muchas ventajas: se puede cambiar de vehículo una vez finalizado el contrato, la empresa no se hace cargo del mantenimiento, las revisiones o el cambio de neumáticos… Además, en la mayor parte de estos contratos el usuario no tiene que contratar el seguro, sino que se encarga la empresa que hace el renting.
Más allá de estos puntos a favor de esta fórmula, el empresario se encuentra con una serie de ventajas fiscales muy interesantes. Son las siguientes:
IVA deducible hasta el 100 %
Los directivos pueden aplicar hasta el 100 % de la deducción del IVA de los gastos relacionados con el trabajo.
En este caso, el vehículo se renta para la actividad diaria de la empresa, la entrega de productos, el transporte de trabajadores… Sea cual sea el objetivo del alquiler, el IVA se puede incluir como gasto deducido en cada una de las liquidaciones trimestrales.
Desgravaciones en el IRPF o el impuesto de sociedades
De nuevo, el gasto mensual en este tipo de transportes se puede incluir en el balance del IRPF para pagar menos impuestos de este tipo al año. En el caso de no ser autónomo y tratarse de una empresa, también es posible hacer esta reducción de impuestos, solo que se hará declarando el renting como gasto en el Impuesto de Sociedades.
Otros gastos deducibles
El renting es también una manera de ‘certificar’ que el uso del vehículo está relacionado con la actividad profesional. Precisamente por ello, se podrán incluir otros gastos como el pago de peajes, la gasolina, los tickets de parking y otros muchos pagos relacionados con el uso del vehículo.
Todo esto permite que el empresario plantee una estrategia de ahorro y optimización de recursos, llegando a lograr que el vehículo no sea un gasto adicional, sino una herramienta para reducir la carga impositiva a la que se ve sometida la empresa cada año.