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EUROCOPA

Gente viendo el partido de la Eurocopa España-Alemania
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Gente viendo el partido de la Eurocopa España-Alemania (Foto: María Vera - Road Experience Audiovisual)

España derrota a Alemania en la prórroga y refuerza la ilusión

Por Hugo García Reina
viernes 05 de julio de 2024, 21:05h
Actualizado: 08/07/2024 08:04h

El partido estuvo a la altura del cartel. Menos goles, hubo de todo antes del minuto cinco. En la primera jugada, Emre Can – que era la única novedad en el once de Nagelsmann – demostró que los alemanes nos tenían, como mínimo, tanto miedo como nosotros a ellos. Se le aflojaron las piernas ante una emboscada de España, que generó la primera ocasión con tres fogonazos. Nico, Morata y disparo manso de Pedri a las manos de Neuer. Fue lo único que pudo hacer en todo el partido. El canario se lesionó poco después en un fuerte choque con Kroos, en el que se lastimó la rodilla izquierda. De la Fuente desde el área técnica, Rivero, Marchena y Suárez desde la cabina, y media España desde su casa, pidió la amarilla. El ‘8’ alemán no fue capaz de hacerse con el control del último partido de su carrera, e hizo muchas más faltas de lo habitual. La entrada de Dani Olmo cambió el destino del partido.

Que la ‘Mannschaft’ jugaba en casa se notó muy pronto. La grada del Stuttgart Arena habría sido toda blanca de no ser por una pequeña mancha roja detrás de la portería de Unai Simón, y se encargaron de dejarlo claro al celebrar un pase fallado de Fabián como si fuera un gol. La primera parte fue divertida, con el partido roto por momentos, y ambas selecciones crearon más o menos el mismo peligro. Kimmich estuvo muy activo por la derecha, obligando a Can a bascular al lateral y verse la cara con Nico. El centrocampista del Borussia Dortmund sufrió mucho y fue sustituido en el descanso. España probó sobre todo desde fuera del área, sin crear demasiado peligro (los extremos no estaban tan finos como en los anteriores partidos) y la más clara de Alemania la tuvo Havertz, tras un pase largo de Rudiger. De nuevo, se vio algo inseguro a Le Normand, que no fue capaz ni de achicar al delantero alemán.

La segunda parte empezó con el cero a cero inicial, pero con algunos cambios. Nacho por Le Normand en España; Andrich y Wirtz por Can y Sané (apenas se le vió al extremo del Bayern) en Alemania. No había dado tiempo a mucho cuando Morata avisó con una ocasión que se fue alta, y poco después se adelantó España con un buen gol de Dani Olmo. El delantero del Leipzig volvió a reivindicarse con un movimiento que hizo fácil la asistencia de Lamine.

España se las prometía felices, pero ya avisó Rajoy en el Mundial: Alemania es Alemania. Los de Nagelsmann se echaron arriba y no dejaron de apretar. España empezó a sufrir y las opciones pasaban por aprovechar los espacios al contragolpe. Con esta idea quitó De la Fuente a Yamal por Ferrán, y más tarde a Nico Williams y Morata, que estuvo muy flojo. Es cierto que hoy le tocaba bailar con la más fea, pero Rüdiger ni siquiera tuvo que recurrir al retorcimiento de pezones para anularle. Puede ser que uno sólo se acuerda de estas cosas cuando ocurre, pero retirar a las mejores bazas ofensivas demasiado pronto fue la premonición de la prórroga.

Esto y el acoso de Alemania, que empezó a tener cada vez más ocasiones, ya con Wirtz, Müller y Fullkrug sobre el césped. Este último remató al palo en un escorzo de delantero puro, y luego Carvajal tapó un disparo dentro del área. Como se suele decir, fue esta una acción defensiva “de valor gol”. Con el tiempo casi cumplido, Unai Simón empezó a remolonear y, justo después de ver la amarilla por perder tiempo, sacó mal de puerta y dejó vendida a la defensa. Havertz, que venía lanzado, se comió a Nacho pero no fue capaz de ponerla entre palos en una situación relativamente fácil para él. La vaselina se le fue alta. Este fue el aviso de lo inevitable. Alemania empezó a colgar balones y España se embotelló. Balón al segundo palo que prolonga Kimmich y gol de Wirtz para forzar la prórroga. 30 minutos más de agonía y la sombra alargada de Alemania, que es el Real Madrid del fútbol de selecciones, amenazando la ilusión de un país entero.

Nada más empezar el tiempo extra se retiró Fabián por lesión, que volvió a hacer un partido digno de los mejores centrocampistas del mundo. Al contrario de lo que había hecho antes, De la Fuente sacó a Joselu y reestructuró el equipo, que quedó mucho más ofensivo. La prórroga fue igualadísima, con Wirtz, Musiala y Fullkrug tirando de Alemania y Dani Olmo con 47 millones de españoles cargados al hombro. Quién si no, iba a poner un centro medido a Mikel Merino para ganar el partido en el 118’.

A falta de un suspiro, con el partido condenado a los penaltis, España se metió en las semifinales. Taylor dio un descuento exagerado y aún hubo tiempo de un cabezazo de Fullkrug que provocó más de un infarto, una cabalgada antológica de Olmo y la expulsión de Carvajal, que tuvo que parar a Musiala teniendo amarilla. Inevitablemente, impactó la imagen de Kroos. Jugó sus últimos minutos como futbolista a rastras, con los gemelos a la altura de la garganta.

Con la anfitriona eliminada, ya se puede decir que España queda como el rival a batir y da un paso – ¡una zancada! – en dirección a la gloria. El sueño continúa.

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