Los tres niños tutelados por la Comunidad de Madrid que fueron raptados de un centro de menores por sus progenitores y que fueron rescatados por la Policía el pasado martes, 19 de septiembre, de una vivienda en el distrito de Carabanchel se encuentran en perfecto estado, y han vuelto a acudir al colegio y a realizar sus actividades.
Así lo ha comunicado la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, que ha remarcado que el centro regional en el que estaban los niños pusieron la denuncia de su desaparición el mismo 27 de agosto por la noche, tras comprobar que su padre no los devolvía a la institución.
Se trata de tres niños de dos, seis y nueve años. Los menores fueron recogidos de forma autorizada por su padre de la Residencia Infantil Isabel de Castilla el 25 de agosto para pasar unos días, dentro del proceso de readaptación familiar que se sigue en estos casos, informó ayer Europa Press un portavoz de la Consejería.
Su madre tenía prohibido hacerlo por su toxicomanía, motivo por el que perdieron la tutela de sus hijos. Pero tras el fin de semana, el progenitor no los llevó de nuevo al centro, tal y como estaba estipulado, señalaron a Europa Press fuentes de la investigación.
La residencia de menores informó de la situación a la Policía Nacional el mismo día de la sustracción. Tras la investigación y localizar a los menores, los agentes pusieron en marcha una operación de rescate, que se ejecutó el pasado martes. Descubrieron que los niños estaban retenidos en un inmueble en el distrito madrileño de Carabanchel.
Los policías entraron utilizando un ariete al domicilio, situado en el número 11 de la calle Antonio Antoranz, previa autorización judicial. Dentro encontraron al padre en actitud agresiva, colocando numerosos objetos a modo de barricada para impedir el acceso, llegando incluso a arrojar un líquido a la cara de uno de los policías.
Escondidos en un armario
Ya en el interior, los agentes pudieron comprobar que había apilado un colchón, sillas y otros objetos inflamables, prendiendo fuego a los mismos y encontrándose en llamas, por lo que hubo que solicitar la presencia de bomberos. Tras una requisa del domicilio, encontraron a los tres menores escondidos en el interior de un armario empotrado.
Los padres fueron detenidos como presuntos autores de un delito de sustracción de menores, incendio provocado y atentado a agente de la autoridad. Ambos cuentan con antecedentes de todo tipo, la mayoría por resistencia a la autoridad y delitos contra la propiedad, según fuentes policiales.
La madre, además de sus problemas con las drogas, podría sufrir algún tipo de trastorno mental, ya que sus redes sociales había dicho que todo era un complot para "realizar magia negra para Soros" con los niños "en una secta satánica". "Vivimos en un país donde el secuestro infantil está localizado. Cualquiera huiría de un Estado que tiene a sus hijos reos", continuaba.
Tras el rescate, los menores fueron llevados al centro correspondiente por funcionarios adscritos al Grupo de Menores (Grume) tras ser atendidos por sanitarios del Samur-Protección Civil por una leve intoxicación de humo. Luego, los derivaron al centro, en los que estarán bajo supervisión. Habían estado casi un mes sin escolarizar ni salir de casa.
Por otro lado, el titular del Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid, en función de guardia de los progenitores detenidos, ha acordado dejarlos en libertad provisional.