La mayoría de viajeros se centran en otros factores que también adquieren trascendencia, tales como las instalaciones con las que cuenta el alojamiento elegido y la gastronomía típica del destino. Sin embargo, no se le da a la seguridad la importancia que merece.
Si eres uno de esos turistas que sí lo hacen, no dudes en poner en práctica los siguientes consejos. Así te asegurarás de viajar con un alto nivel de seguridad.
Tanto si conduces tú como si no es el caso levántate para estirar las piernas cada hora y media
Seguramente has oído hablar en alguna ocasión del síndrome de la clase turista. En concreto hace referencia a las trombosis que se producen durante los viajes en avión de considerable duración. Pero, ¿sabías que también puede suceder al ir en autobús, coche, tren o cualquier otro medio de transporte? Si vas sentado, tienes el riesgo de sufrir esta adversidad.
La postura da pie a que el tronco inferior no tenga un correcto retorno venoso, por lo que no bombea la sangre suficiente al resto del organismo, acusándolo tanto los pulmones como el corazón. Puede que tal vez simplemente notes pesadez en las piernas, pero el problema puede ser más grave.
Has de saber que cinco de cada cien personas tienen un trastorno genético que aumenta las probabilidades de sufrir una trombosis venosa profunda. Hablamos del Factor V Leyden. Por desgracia, la gran mayoría no lo saben, ya que no suelen hacerse estudios genéticos para averiguar dicha condición. Más vale curarse en salud: no te cuesta nada prevenirlo con una acción extremadamente sencilla.
Lo único que tienes que hacer es detener la marcha con el coche, parando por ejemplo en una gasolinera o área de descanso. Bastan cinco minutos de andar a ritmo bajo o medio para que la sangre vuelva a circular y puedas seguir conduciendo sin que surja ningún problema de mayor o menor gravedad.
Por supuesto, si no vas conduciendo tú o prefieres desplazarte en otro medio de transporte que no sea el automóvil, también conviene que lo hagas. Los profesionales de la salud recomiendan realizarlo cada hora y es lo preferible, pero si por unos u otros motivos no puedes hacerlo con tanta regularidad, asegúrate de llevar a cabo esta rutina tan simple como mínimo cada noventa minutos.
Descansa bien las noches previas
Somos conscientes de que los madrileños tienen una vida bastante ajetreada que en muchos casos les impide dormir durante las ocho horas que aconsejan los médicos para disfrutar de un alto nivel de bienestar. Aun así, haz todo lo posible por cumplir a rajatabla dicha recomendación las dos o tres noches previas al viaje.
Y es que en caso contrario no estarás en plenas facultades para realizar un viaje por carretera conduciendo tú, una tarea que requiere estar concentrado y despejado al cien por cien con tal de evitar problemas.
Los reflejos están directamente asociados al cansancio, menguando de forma drástica si las noches anteriores no has dormido las ocho horas que necesitan tanto el cuerpo como la mente para estar en perfecto estado.
Olvídate de los dispositivos electrónicos durante el transcurso del trayecto
Una de las mejores decisiones que están tomando los fabricantes de automóviles se resume en inhabilitar ciertas funciones de la pantalla táctil ubicada en el salpicadero cuando el sistema detecta que el coche está en marcha. Se trata de una filosofía de marca que salva vidas, aunque ello de poco sirve si decides hacer uso del teléfono móvil o la tablet en plena autopista.
Es tentador el hecho de oír una notificación y querer saber quién es el que ha enviado ese WhatsApp, el correo electrónico, etcétera. Pero evítalo por todos los medios, ya que las distracciones son las principales causantes de los accidentes viales que se producen hoy en día.
Llévate un pequeño botiquín de viaje
Por último, viajar de manera segura exige sí o sí contar con ciertos elementos que puedes llevar contigo en un botiquín de viaje. Sabemos que no siempre tu equipaje es demasiado generoso en lo referente al espacio, pero basta con uno de pequeño tamaño que incluya algunos objetos imprescindibles. Claros ejemplos son los del alcohol, las vendas, el esparadrapo y el agua oxigenada.
Viajar de manera tan segura dará pie a que desde el principio del periplo turístico estés tranquilo sabiendo que ante el surgimiento de una adversidad podrás actuar en consecuencia, permitiéndote así disfrutar al máximo del puente, el fin de semana o las vacaciones.