En España, de hecho, el mercado de coches de segunda mano es incluso más numeroso que el de la compra de coches nuevos. Por todo esto, cada día, miles de personas en nuestro país se enfrentan a tener que encargarse de un papeleo que, al menos si es la primera vez que lo haces, puede ser bastante tedioso.
Por ponernos en contexto, normalmente se pueden dar dos situaciones en cuanto al cambio de nombre y el pago de la transferencia del vehículo: que se encargue el propio vendedor, que esto suele ocurrir cuando compramos el coche de segunda mano a un profesional, o que nos tengamos que encargar nosotros mismos, que suele suceder cuando compramos el coche a un particular.
Sea como sea, hasta hace unos años, el comprador se veía ciertamente obligado a contratar una gestoría para realizar el cambio de titularidad del vehículo y pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (IPT). Hoy en día, gracias a empresas y startups como Transferencia24.com, podemos ser nosotros mismos los que, sin ninguna complicación y sin pagar dinero extra, tramitemos los modelos correspondientes, como el modelo 620 de Hacienda, y realicemos el cambio de nombre todo de forma online.
Si te toca hacerte cargo de todas las gestiones necesarias para transferir un vehículo y hacer un cambio de titularidad, aquí encontrarás la información más útil y actualizada.
¿Qué necesito para traspasar mi coche online?
Hoy en día, a través de Internet es verdaderamente sencillo realizar la transferencia de cualquier coche, rellenar los modelos correspondientes y saber cuánto nos tocará pagar por hacer constar que somos los nuevos propietarios de un vehículo.
Lo primero que se necesita para poder calcular por cuánto saldrá la cantidad a pagar de Impuesto de Transferencia es saber algunos datos del vehículo: marca, modelo, tipo de combustible, fecha de primera matriculación y provincia donde reside el comprador del vehículo.
Con estos datos, gracias a la calculadora gratuita que se puede encontrar en Transferencia.24.com, podremos saber exactamente por cuánto saldrá el impuesto que tenemos que abonar y continuar rellenando los modelos de Hacienda.
También una vez que hayamos calculado el importe, podremos escoger seguir rellenando los modelos nosotros mismos o dejar que se ocupen de la tramitación del cambio de nombre directamente desde la web.
Los modelos 620 y 621: ¿qué son?
Si has optado por seguir tú mismo con todo el trámite de gestionar y pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, el siguiente paso será descargar y rellenar el modelo 620 o el modelo 621, ofrecidos por la Agencia Tributaria y por cada una de las Comunidades Autónomas.
Son dos modelos que debemos cumplimentar de forma sencilla y rápida, para los que debemos tener a mano nuestros datos personales, los del vendedor y los del propio vehículo para poder realizar el trámite de manera sencilla y ágil.
Sea como sea, estos dos modelos nos permiten liquidar el único impuesto al que se debe hacer frente ante el Estado cuando compramos un coche de segunda mano, ya que este tipo de transacciones están exentas de pagar el IVA.
La diferencia entre el modelo 620 y el modelo 621
La diferencia entre estos dos modelos es muy sencilla. Con el modelo 620 tendremos que rellenar las casillas correspondientes e imprimir el propio modelo cubierto. Después, tendremos que acercarnos a una entidad bancaria que colabore con la Agencia Tributaria y abonar la cantidad correspondiente al pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
Completando el modelo 621 la única diferencia sería que podríamos realizar este trámite de forma telemática, a través de Internet. Una vez que tuviésemos rellenadas todas las casillas del Modelo 621 lo único que tendríamos que hacer sería presentar todos los justificantes de pago y la documentación que nos soliciten en la propia DGT.
En este último trámite se debe presentar el contrato de compraventa, el justificante de pago de las tasas e impuestos que correspondan, la solicitud de cambio de titularidad y los datos personales del comprador y vendedor en la propia DGT, a través de sus oficinas o también de manera telemática.
Como podemos observar, ambos modelos cumplen la misma función, realizar el pago del ITP, a través de dos medios distintos: de manera física o de forma telemática. Por el resto, lo cierto es que no cuentan con muchas más diferencias, ya que los dos están pensados para dar solución al mismo trámite.
Cómo rellenar los modelos 620 y 621
Una vez que sepamos ya por qué tipo de modelo nos vamos a decantar, lo único que nos quedará es rellenarlo con algunos datos. Ambos modelos llevan los mismos datos personales y del vehículo, por lo que en este sentido tampoco hay diferencias entre los modelos 620 y 621.
Lo primero que hay que cumplimentar son los datos personales de la persona que se vaya a hacer cargo del pago del impuesto, es decir, del comprador del vehículo. A continuación, se rellenan también los datos personales del vendedor.
Lo siguiente sería liquidar el valor del impuesto especificando, por una parte, la base imponible del precio del vehículo, por otra parte, el tipo impositivo (que varía dependiendo de cada comunidad autónoma y que suele estar alrededor de entre el 4 y el 8 por ciento) y, por último, la cuota tributaria.
La cuota tributaria es el resultado final que nos da la cuantía concreta que debemos abonar como Impuesto de Transmisiones de Patrimonio, aplicando el tipo impositivo en la base imposible.
Para terminar con todo el proceso se presentan el modelo que hayamos escogido con todos los datos que nos soliciten junto con el justificante de pago, el justificante de la compra y el permiso de circulación del vehículo junto con su ficha técnica.
Así, tendríamos listo todo el proceso para cambiar la titularidad de un vehículo, habiendo realizado ya el cambio de nombre y la propia transferencia y pudiendo circular con él de forma legal y segura.