“Hay cariños que matan”. Tristemente cierto, está sucediendo estos días, cuando hay personas bien intencionadas que están fabricando en casa mascarillas contra el coronavirus que, como afirman los expertos, no protegen, no son “mejor que nada” (Ver Internet). Al contrario, muchos de esos “favorecidos” las utilizarán para más actividades de riesgo, encontrado no pocos de ellos la enfermedad e incluso la muerte.
Diego Mas Mas.