El choque arrancó eléctrico y eso a España le pone. Y es que
los chicos de Orenga los prefieren difíciles; y como Francia salió sin complejos,
a la orgía se apuntaron todos. El primero Ricky Rubio, que, al igual que en el
primer cuarto frente a Brasil, estuvo en todas partes: robando, anotando y
dirigiendo. Es decir, 3 robos, 4 puntos y 3 asistencias en 7 minutos.
Pero en frente no se achicaban. Batum y Diot. Diot y Batum. ¡Menudo
dolor de cabeza! Tan tan molestos, que Navarro tuvo que meter un triple
cayéndose y sobre la bocina para que los primeros diez minutos no acabaran con
empate a 19.
Y como a España le gusta competir pero no que se le suban a
las barbas. Nada más salir en el segundo cuarto ¡zas!: otro triple de Navarro,
y ¡zas!: triple de Marc Gasol. Con las cosas en su sitio que siga la fiesta. Y
en Granada disfrutando. Rojigualdas en la cara, sonrisas y batir de inflables.
Ojo que la representación francesa en la grada no se lo
estaba pasando mal. Sus chicos son una maravilla plástica. Y eso que falta la
reina del baile, el eterno Parker, cuya presencia haría de esta pandilla de
atletas un aspirante muy serio, si es que no lo es de todas formas. Mate a mate,
los franceses iban ajustando el marcador, aunque España mantuvo el electrónico en
46-36 al descanso.
En la reanudación, la selección española piso el acelerador en
defensa para protegerse de la amenaza de los aleros altos franceses, Gelebale y
Batum, quienes evidenciaron quizá la única carencia española: la falta de un
jugador de más de dos metros en esa posición. Así, y sin llegar a tener
continuidad en ataque, aumentó la brecha por encima de los diez puntos.
Lo mejor de España, como siempre, se producía debajo del
aro, donde igualados a centímetros se imponía constantemente la calidad de los
Gasol e Ibaka, muy inspirados. Sin embargo, fueron dos bajitos los que
rompieron el partido al principio del último cuarto. Llull y Navarro, con sendos
tiranos lejanos, colocaron un 72-54 en el marcador que ya parecía una sentencia
para Francia donde ya solo resistía Fournier.
La grada, consciente de ello, pidió la presencia de Felipe y
Orenga estuvo de acuerdo. Minutos de recompensa para el capitán del Real Madrid
y también para Abrines y Claver, lo que no significaba ni muchos menos una
concesión para Francia. Con los tres en cancha, España llevó la diferencia
final hasta los 22 puntos.
FICHA TÉCNICA:
RESULTADO: ESPAÑA, 88 - FRANCIA, 64.
EQUIPOS:
ESPAÑA: Rubio (4), Navarro (14), Rudy Fernández (8), Pau Gasol (15) y Marc Gasol (17) -quinteto inicial-; Rodríguez (2), Llull (10), Calderón (2), Claver (2), Reyes (2), Ibaka (10) y Abrines (2).
FRANCIA: Heurtel (6), Batum (11), Gelabale (4), Diaw (3) y Lauvergne (8) -quinteto inicial-; Diot (11), Kahudi (-), Jackson (5), Fournier (9), Pietrus (3), Gobert (4) y Tillie (-).
PARCIALES: 22-19, 22-15, 21-16 y 23-14.
ÁRBITROS: Cerebuch (ITA), Vázquez (PUR) y Latisevs (LAT). Sin eliminados.
PABELLÓN: Palacio Municipal de Deportes de Granada. Lleno.
Más información:
ContraCrónica: ¿Qué sería del Mundial sin voluntarios? / El 'tapón' del Mundial
Crónica Brasil-España: España muestra su poderío ante Brasil
Crónica España-Egipto: Ibaka regresa para mandar
Crónica Irán-España: Gasol omnipotente
Previo: La mejor generación española ante la historia