El proceso
ha coincidido con el 20 aniversario de la institución y ha contado con el apoyo de Bank of America Merrill Lynch, que forma parte del proyecto de Conservación Artística de ayudas para la restauración de pinturas, esculturas y obras arquitectónicas o arqueológicas.
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Motivados por controlar el deterioro sufrido por la pintura desde su creación en 1588, el departamento de restauración del museo realizó un
completo estudio técnico que permitió desarrollar un amplio proyecto.
En la primera fase, los expertos trataron de devolver la estabilidad al enorme lienzo - más de ocho metros cuadrados- estudiándolo en profundidad a través de macrofotografías, radiografías reflectografías infrarrojas y ánalisis químicos. Esto, ha hecho posible documentar fielemente la calidad cromática de la obra y todas las intervenciones precedentes.
Por un lado, el estudio radiográfico del lienzo permitió comprobar como el artista, sobre una preparación oscura,
había encajado a pincel un dibujo suelto de color blanco para, posteriormente, aplicar pintura clara en las zonas con más luz del lienzo reservando las zonas de sombra.
Descubiertos los dibujos realizados previamente
En esta etapa de intevención se descubrieron también
cambios relevantes en la composición de la obra que habían quedado ocultos a la vista, como la presencia de figuras desnudas a las que luego cubrió de ropajes, la modificación o incluso eliminación de algunos personajes y la existencia de inscripviones en varias escenas del lienzo.
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Por su parte, la imagen de reflectografía infrarroja reveló los dibujos realizados previamente por el artista para encajar la composición, cubiertos bajo distintas capas de pintura, que mostraban, a su vez, las sucesivas fases de creación de la obra.
En el laboratorio se descubrió el uso de materiales originales muy valorados en la época como pigmentos, lapislázuli, y su secreto, emplear polvo de vidrio mezclado con la puntura para reglejar la luz y dar luminosidad a la obra.
Restauración a la vista de los visitantes
Tras el intenso trabajo en el taller El Paraíso volvió al hall central, en junio de 2012, para que los especialistas continuaran la intervención a la vista de los visitantes. Durante más de seis meses, fueron loseliminando barnices amarillentos y la suciedad acumulada con el paso de los años para, finalmente, retocar los puntos en los que la capa de pintura se había perdido, consiguiendo devolver a la obra el esplendor que originalmente tuvo.