Un grupo de geólogos e ingenieros de las universidades madrileñas Complutense, Autónoma, San Pablo CEU y Politécnica lleva varios años investigando los cambios morfológicos y estructurales producidos por eventos volcánicos y sísmicos.
Isla Decepción es uno de esos escasos lugares en los que el paisaje está de momento libre de la mano del hombre. Los estudios realizados en el marco de los proyectos VISHNU y FALLADEC muestran la existencia de una estrecha relación entre los terremotos y las erupciones volcánicas. Los resultados de esta investigación serán de gran interés para entender el comportamiento de volcanes activos en zonas pobladas.

La Isla, que se encuentra situada en el estrecho de Bransfield, depresión tectónica de carácter extensional de dirección NE-SO que separa el archipiélago de las Shetland del Sur de la Península Antártica. La morfología en herradura que presenta la isla se formó como consecuencia de un proceso de colapso de la parte central de un edificio previo.
La isla constituye un autentico laboratorio natural para los estudios morfo-tectónicos y morfo-volcánicos ya que demás de que presenta unas formas del relieve originales sin modificación antrópica, existe abundante información topográfica y de fotografías aéreas anterior y posterior a varios eventos volcánicos ocurridos en la isla (erupciones volcánicas en 1842, 1969, 1967 y 1970). Además existen gran cantidad de datos estructurales y geomorfológicos de campo recogidos en varias campañas geológicas dentro de los proyectos VISHNU y FALLADEC financiados por el Ministerio de Educación y Ciencia.
De entre las fases eruptivas citadas destaca la erupción de 1970 ocurrida en el sector Norte de la isla. A partir de cartografías previas datos de campo y el análisis de fotografías aéreas e imágenes anteriores y posteriores a la erupción, se han podido reconocer los cambios morfológicos y estructurales que se generaron durante esa fase eruptiva.
La comparación de la fotografía aérea de 1969 con la imagen del satélite Quickbird de 2003, así como los reconocimientos de campo, han permitido identificar estructuras y morfologías generadas probablemente durante el evento volcánico ocurrido en el invierno de 1970. Durante la erupción se generaron al menos media docena de cráteres explosivos freato-magmáticos alineados y varias fracturas. Destaca la formación de una falla que se reconoce durante más de 700 metros.
El conjunto de rasgos observado indica que en la Isla Decepción las erupciones volcánicas están acompañadas de procesos de fracturación y de eventos sísmicos, como atestigua la ocurrencia de un terremoto que causó daños importantes en la base de investigación argentina pocas horas antes de que se produjera la erupción de 1967. El estudio de las relaciones genéticas causa-efecto entre estos procesos será de gran importancia para mejorar nuestro entendimiento y gestión de la peligrosidad de volcanes activos en zonas pobladas.