El presunto cabecilla del secuestro en La Moraleja afirma que la acusación es "un montaje"
Por MDO/E.P.
martes 24 de enero de 2012, 00:00h
Actualizado: 25/01/2012 14:12h
El presunto cabecilla de la banda de secuestradores de un empresario en La Moraleja, en marzo de 2008, y para quien este lunes la fiscal ha sostenido su petición de 22 años de prisión, ha afirmado en su turno de última palabra que todo es "un montaje".
José Carlos Serna ha dicho que tanto él, que ha ejercido su propia defensa, como su abogado de oficio, han intentado probar que todo es un montaje, pero que no les "han dejado", y que tiene "la sensación" de que el hecho de que propusiera pruebas para demostrar su inocencia parecía que era "una afrenta".
En el último día del juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid desde el pasado día 9, la representante del Ministerio Público ha dicho que "ha quedado acreditado" que Serna y los otros seis acusados se pusieron de acuerdo para privar de libertad al empresario Pedro Aguirre Ormaechea y conseguir 11 millones de euros por su liberación.
La fiscal ha acusado a Serna, quien antes del juicio se escapó dos veces de prisión enviando unas órdenes de libertad falsas por fax, y a sus compinches, de dos delitos de secuestro y dos delitos contra la integridad moral con el agravante de disfraz.
En contra de las defensas, la fiscal se ha opuesto a la aplicación del atenuante de dilaciones indebidas porque, aunque los hechos sucedieron en 2008, ha recordado que el retraso del juicio se ha debido a "la batalla de pruebas y testigos falsos" presentados por Serna y a sus dos fugas.
Las acusaciones particulares que representan a Aguirre, liberado quince días después por la policía en Portugal, y a José María Navajas, puesto en libertad por los propios secuestradores en La Coruña, han acusado a Serna de fraude procesal por todas las pruebas falsas que ha querido aportar a la vista y por los siete abogados de oficio que ha tenido en total.
La intención de Serna, que durante el juicio se ha defendido a sí mismo con la ayuda de un letrado de oficio, ha sido "conseguir llegar a la prórroga de prisiones" para quedar en libertad provisional, han comentado.
El abogado de José Carlos Serna ha recordado que tuvo conocimiento de los hechos a juzgar el primer día de la vista, y que cree que los miembros del tribunal de la sección 23 "no son las personas idóneas para juzgarle" porque están en contra de su cliente por sus intentos de fuga a través de falsos faxes enviados presuntamente por dicha sección.
Ha alegado también que las huellas de José Carlos Serna que se encontraron en la casa de Muros (La Coruña), donde estuvieron retenidas las víctimas antes de ser llevadas a Portugal, se debe a que él había estado allí con anterioridad al secuestro. Por otro lado, ha afirmado que tampoco se puede pedir el agravante de disfraz porque si las víctimas han relatado que estuvieron con los ojos tapados todo el rato no pudieron ver a sus presuntos captores.
El abogado de Diego Antonio C.S., el acusado que es sobrino de Serna, ha insistido en la inocencia de su cliente ante la falta de pruebas concluyentes contra él, y ha achacado al parentesco familiar la causa de su procesamiento en esta causa.
El secuestro del vicepresidente de la empresa Decoexsa y uno de sus empleados se produjo el 6 de marzo de 2008 y por los hechos acaecidos desde entonces hasta que quedaron libres se han sentado en el banquillo de los acusados, además de a Serna, a Agapito M.Q., Elsa María M.G., María Manuela E., Luis Manuel C.C., José Paulo M. y Diego Antonio C.S., para quienes la fiscal ha pedido penas de entre cinco y veintidós años de cárcel.