Los restauradores madrileños vuelven a la carga contra la ley antitabaco
Por MDO
lunes 02 de enero de 2012, 00:00h
Actualizado: 26/01/2016 11:24h
Cuando se cumple el primer aniversario de la Ley Antitabaco, los restauradores madrileños se quejan de que esta normativa ha agudizado la situación de crisis económica. Acusan a la ley del descenso de ventas, el cierre de pequeños bares y el aumento de las denuncias vecinales por ruido, especialmente en las zonas de ocio nocturno.
Según los empresarios hosteleros se ha producido una fuerte descenso en las ventas, lo que ha agravado la situación de crisis económica, y ha provocado el cierre de un 12 por ciento de pequeños bares. Además, desde la asociación de empresarios de ocio nocturno 'Noche Madrid' solicitan al nuevo gobierno que se reconozca la singularidad de estos establecimientos en los que no entran menores ni hay manipulación de alimentos de ningún tipo.
Además de estas reivindicaciones, los dueños de restaurantes, bares y discotecas afirman que las quejas por ruido, especialmente en las zonas de ocio nocturno, han aumentado un 62 por ciento durante el primer semestre de 2011 en la capital.
Desde la asociación 'Noche Madrid' señalan que el porcentaje de población fumadora es superior al de los no fumadores en el sector del ocio nocturno, ya que muchas personas sólo son fumadoras sociales.
Solicitan, por tanto, que se reconozca la singularidad del ocio nocturno, ya que por la noche no hay menores de edad en estos establecimientos, y no existe manipulación ni consumo de alimentos. Explican que, teniendo en cuenta el funcionamiento de estos locales, sería sencillo utilizar las diferentes salas o espacios de los que disponen la mayoría de los locales, habilitando alguna de ellas como zonas para fumar sin presencia de trabajadores.
Por su parte, la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración ( AMER) indican que esta lay agrava las consecuencias de la crisis económica en bares y restaurantes de toda la región con respecto a 2010.
Señalan que un 12 por ciento de los bares pequeños han tenido que cerrar porque no se venden copas, cafés y postres, ya que son cosas que llevan a fumar. Además han apuntado que se han producido un descenso en las ventas y las propinas que dejan los clientes.
Por todo esto, los restauradores solicitan al Gobierno que se retome la Ley antitabaco de 2006, que permitía a los dueños de locales de menos de 100 metros decidir si se podía o no fumar y fijaba espacios separados para fumadores en restaurantes y establecimientos de mayor tamaño.