¿Qué nos jugamos en estas elecciones?
lunes 14 de noviembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 22/11/2011 17:21h
No hay duda. Nos jugamos nuestro futuro... El nuestro y el de las siguientes generaciones. Y con nuestro futuro, no se juega. Y si es duro "escoger entre
lo mismo y lo peor", yo me quedo con la lucha, con la no resignación y con la responsabilidad de votar por las ideas que defienden los derechos de los trabajadores/as y no los intereses del Gran Capital y de los vampíricos mercados. Que, por cierto, digo yo que detrás de los mercados habrá personas con nombres y apellidos que se están forrando a costa de una crisis que les está viniendo de maravilla y que está sirviendo de excusa para recortar derechos a los pueblos de toda Europa. Y, mientras, nuestros gobiernos a la orden de los bancos y del insaciable poder financiero mientras nos convencen de que vivimos bajo una democracia en la que, ni en sueños, deciden los ciudadanos/as.
Pero lo reconozco, se lo han montado muy bien. Porque en vez de estar hablando de cómo vamos a salir de la crisis desde una alternativa social anticapitalista que no vulnere ni un solo derecho de las mayorías sociales y de recuperar la vida democrática participativa (si es que alguna vez la hemos tenido), de lo que estamos hablando es de si votar al Barça o al Madrid. Como si no existiese nada más, que de eso bien se encarga el sistema y los medios de comunicación que hacen un excelente trabajo diciéndonos lo que tenemos que pensar y de lo que tenemos que hablar. Lo de Telemadrid, merece un “libro aparte”.
El panorama es negro. Por un lado, un Gobierno que se autoproclama socialista pese a ser el impulsor de las medidas más antisociales que se recuerdan y que ha aprobado en el último año unas reformas que suponen el ataque más brutal a los derechos de los y las trabajadoras en la historia de la Democracia. Y, por otro lado, Rajoy que se relame porque su Programa Electoral ya lo han puesto en marcha los “socialistas” y sólo le queda radicalizar los recortes y cargarse cualquier servicio público que caiga en sus manos como ya lo están haciendo sus “colegas” en las comunidades autónomas. Un Partido Popular que avisa de que va a seguir recortando para "salvar España". No, oiga, no. Precisamente lo inmoral es recortar derechos a los que no han generado la crisis mientras siguen salvando entidades bancarias que desahucian a los ciudadanos de sus casas pero que tienen directivos de sueldos millonarios.
Eso sí, a votar conjuntamente la reforma constitucional que supondrá un recorte radical en la inversión pública necesaria para garantizar los derechos sociales de los y las ciudadanas. Pues no, no me conformo. Ni con lo malo, ni con lo peor. Porque hay alternativa real por la izquierda. Porque yo me quedo con la lucha y porque juntos conseguiremos otro mundo... infinitamente más justo.
Raquel López
Concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid.