Miles de personas dan su último adiós al mítico Antoñete en 'su' plaza de Las Ventas
lunes 24 de octubre de 2011, 00:00h
Actualizado: 25/10/2011 13:27h
Adiós con el corazón. Por utilizar el tópico. Son miles las personas que están pasando por la capilla ardiente de Las Ventas, la que siempre fue su plaza, en la que se crió, en la que realizó sus más deslumbrantes faenas, en la que tanto estremeció las fibras sensibles de los espectadores de varias generaciones Las Ventas, para despedir a uno de los últimos mitos del toreo: 'Antoñete'. Casi todos ellos, aficionados, algunos con lágrimas, pero también profesionales del planeta táurico: todos admiradores del mítico coletudo, cuyos aromas de Chanel perfumaron la cátedra del toreo.
Casi todos ellos, aficionados, algunos con lágrimas, pero también profesionales del planeta táurico: todos admiradores del mítico coletudo, cuyos aromas de Chanel perfumaron la cátedra del toreo.
En la Monumental madrileña y con el traje que más lució en ella: el lila y oro. Así se despide Antonio Chenel, 'Antoñete', fallecido el sábado a los 79 años de edad en un hospital de Madrid, donde había ingresado días atrás por una neumonía, de 'su' plaza. Y así le despide la afición en la capilla ardiente abierta desde las nueve de la mañana de este lunes, por la que desfilan, pese a la lluvia, continuamente cientos y cientos de personas.
Y es que el madrileño Antoñete se crió en Las Ventas, coso del que su cuñado Paco Parejo era mayoral, y en el que el coletudo fallecido por una bronconeumonía -era un eterno y empedernido fumador.- se convirtió a lo largo de su carrera y sobre todo tras su reaparición, con 51 años, en 1985, en un ídolo para la exigente afición venteña. Allí deslumbró con numerosas faenas que ya están en la historia del toreo, entre las que destaca la faena que realizó en 1966 en San Isidro con el toro blanco 'Atrevido', de la ganadería Osborne.
El torero, nacido el 24 de junio de 1932, se vistió por primera vez de luces en el año 1949 precisamente en Las Ventas y tomó la alternativa en 1953 en Castellón. La confirmación la realizó, como es obligatorio y reglamentario, en esta plaza el 13 de mayo de 1953 con Rafael Ortega como padrino. El 16 de Febrero 2001, el Consejo de Ministros le otorgó la Medalla al Mérito de las Bellas Artes.
Retirada y nueva boda
Precisamente, unos meses después, en junio durante la Feria de Burgos, un accidente cardíaco y una insuficiencia respiratoria precipitó su decisión de abandonar para siempre la profesión, pero continuó con sus lecciones, esta vez teóricas, en sus labores de comentaristas de las retransmisiones taurinas en Canal Plus y en la cadena SER.
Dos años antes, este personaje bohemio e iconoclasta con una serie de retiradas y reapariciones, volvió una última vez a torear, tras su boda con la francesa Karina Bocos, entonces de 30 años, gran admiradora suya y que le seguía por todas las plazas. Con ella tuvo un hijo Marco Antonio Chenel -al que decía quería ver vestido de luces, lo que ya no podrá cumplir- que se unió a los seis de su primer matrimonio, en 1958, con Pilar López Quesada.