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Trabajo decente para un desarrollo sostenible

Trabajo decente para un desarrollo sostenible

miércoles 30 de marzo de 2011, 00:00h
Actualizado: 07/04/2011 18:41h
Voy a la Universidad Carlos III a hablar sobre la “Encrucijada de la sostenibilidad y el empleo, la visión de los sindicatos”, en unas Jornadas sobre Empleo y Sostenibilidad organizadas por el Ayuntamiento de Getafe.

El título de la mesa en la que participo puede inducir a pensar que existe un conflicto, una encrucijada entre un modelo sostenible de sociedad y la creación de empleo. Un modelo productivo más sostenible sería incompatible con el empleo. Sólo desde una concepción estrecha de lo verde y del sindicalismo, puede sustentarse tal simplismo.

La sostenibilidad pretende desarrollo económico, social y medioambiental, sin poner en peligro los recursos de las generaciones futuras. El desarrollo sostenible es inevitable en un planeta que este año alcanzará los 7.000 millones de habitantes y en 2050 los 9.700 millones, según datos de la ONU.

Un plantea en el que 1.800 millones de personas sufrirán escasez de agua dulce. 330 millones de personas viven en zonas costeras inundables. 2 millones mueren al año por la contaminación del aire. 1.300 millones de personas viven con ingresos inferiores a 2 dólares al día. 500 millones de jóvenes buscarán empleo en los próximos 10 años. 5.300 millones de personas no tienen cobertura alguna de Seguridad Social y 1.000 millones viven en tugurios.  La lista sería interminable. Cada dato es un martillazo que demuestra que este mundo es insostenible, no sólo medioambientalmente, sino laboral y socialmente.

Encontrar un modelo de desarrollo que cubra estas necesidades sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras de atender a las suyas, es inevitable. La ONU, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Confederación Sindical Internacional, centran todo su esfuerzo en encontrar ese camino.

Se habla con frecuencia del empleo verde como empleo de futuro. Empleo verde es el que reduce al mínimo el impacto ambiental de las empresas y los sectores económicos, conservando o restableciendo la calidad medioambiental.

Sin embargo no todo “empleo verde” es necesariamente “empleo decente”: muchos empleos verdes pueden ser sucios, peligrosos, difíciles, precarios, con bajos salarios. El empleo verde debe abarcar el trabajo decente, tal como lo entiende la OIT. Empleo cualificado, que reconoce y respeta los derechos de los trabajadores. Que  genera protección social y que promueve el diálogo social. Un trabajo que asegura la dignidad de las personas, la estabilidad de la convivencia social y familiar, que permite vivir en libertad, democracia, igualdad.

Para conseguirlo, las propias Naciones Unidas plantean un proceso de reconversión justa, transición justa, un instrumento que el movimiento sindical comparte con la comunidad internacional. Una transición que exige políticas económicas sostenibles, empleos verdes y decentes. Compromisos políticos y sociales. Cualificación de los trabajadores compromiso y participación de la ciudadanía. Garantías de protección social.

No existen patrones únicos. Cada país, cada región, debe dotarse de su modelo de transición.  Madrid no puede faltar a esta cita. Sin embargo, hasta el momento, nuestro Gobierno regional de Esperanza Aguirre se dedica a echar tierra sobre estos problemas. Los pocos acuerdos conseguidos que podrían avanzar en ese camino de sostenibilidad, como el de Industria, o el de Investigación, Desarrollo e innovación, se convierten en papel mojado, con gestos  meramente testimoniales. Hasta problemas emblemáticos como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, se convierten en meramente irrisorios.

Necesitamos urgentemente un modelo productivo sostenible, con un eje central en el empleo verde y el trabajo decente, que cohesione y no fracture. Que garantice la protección social.  Nos jugamos mucho. Ni más ni menos que nuestra propia sostenibilidad como país.

La barbarie de los mercados frente a la libertad de los pueblos para elegir nuestro futuro. Es hora de decidir, elegir, también votar, futuro.

Javier López

Patrono de las Fundaciones Abogados de Atocha y de la Sindical Ateneo 1º de Mayo

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