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De Mourinho y Preciado

De Mourinho y Preciado

Por Pedro Fernández Vicente
miércoles 17 de noviembre de 2010, 00:00h
Actualizado: 26/11/2010 17:29h
El mundo del fútbol ha estado un tanto revuelto esta semana por unas declaraciones cruzadas entre Mourinho, entrenador del Real Madrid y Preciado, entrenador del Sporting de Gijón, un equipo simpático al que se recibe con afecto en el Bernabeu. Las palabras han provocado situaciones indeseables.

Mourinho dijo que el Sporting en Barcelona jugó con algunos reservas y es verdad. Por tanto ante un hecho cierto sólo se puede acusar a Mourinho de criticar, más o menos agresivo,  pero solo de ejercer la crítica y nunca de insultar. Palabras que Manuel Preciado recibió como una agresión generalizada y se lanzó al vacío.  Se salió de sus casillas, insultó y al finalizar el partido,  según parece, lanzó una botella al autocar del Madrid, según él, como respuesta a un gesto que le hicieron desde el interior. El entrenador del equipo asturiano se mantuvo durante el fin de semana a un nivel de pulsaciones poco recomendable y más en una persona que tiene una responsabilidad social: sus palabras afectan sin duda a los jugadores y a los seguidores, lo que recomienda un cierto sosiego que tanto trabajo parece costarle a Preciado que, con relativa facilidad,  se le salen los pies del tiesto. Aseguró que si dependiera de él, Mouriño, vería el partido con los ultras y algunas perlas más, que merece la pena ir olvidando lo antes posible.

El caso es que esto ha pasado porque es Mourinho. Ya ha dicho Di Stéfano que estas cosas suceden porque el portugués está triunfando. Y tiene parte de razón, pero existe otro agravante: triunfa y en el  Real Madrid. Pero ¿qué pasa, que contra la capital vale todo?. Que deberíamos hacer los madrileños después de que un lenguaraz Joan Puigcercós acuse, a ciudadanos y administradores, impunemente de fiesta fiscal. ¿Qué significa exactamente fiesta fiscal?. Ya se lo que me vais a decir: que se trata de un candidato  en campaña. Pero ¿se le puede tolerar a un político una salida de tono de esta magnitud simplemente porque esté en campaña?, no, rotundamente no.

Pues esto del fútbol es parecido. El Madrid en Gijón lo único que hizo fue soportar una situación de violencia que terminaron pagando los jugadores. Situación provocada por el entrenador que advirtió que su equipo saldría al campo al 300%. Todos los seguidores de este deporte sabemos lo que eso significa. Y se pudo comprobar. Prueba de ello es la expulsión de un defensa por una entrada a Cristino injustificable desde todos los puntos de vista. Entrada que, de no ser por la forma física del jugador blanco, podía haberle costado cara. Pero es que además al Madrid le anularon un gol legal. Un gol que marcó Higuain de cabeza, cuando el resultado era de 0-0.  Y todo por la salida de tono de un entrenador que, de alguna forma, perdió los papeles. Un entrenador que extrapoló una crítica a su  gestión con un ataque a todo un equipo y una afición. Si Mourinho le critico, él, podía haber hecho lo mismo o lo que le hubiese venido en gana, pero contra el portugués, no contra todo lo que se movía y que olía a Real Madrid.

De todas formas lo de Mourinho y lo de Preciado no deja de ser fútbol pero  lo de Puigcercós es, simplemente, mentira. En Madrid y en Andalucía, se pagan los impuestos que corresponde y el que no lo hace se ve obligado a dar explicaciones a Hacienda. Exactamente igual que en Cataluña. Y menos mal que es así.
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