Cambian los tiempos y, como bien saben los miembros de la Real Academia de la Lengua, varía la forma de decir las cosas. En el Metro madrileño hace unos meses los "viajeros" pasaron a ser "clientes" y así los ocupantes de los andenes de este transporte pasaron a asimilarse, a efectos de megafonía, con los que discurren por los pasillos de unos grandes almacenes. Ahora se ha introducido un nuevo matiz en un terreno tan sensible como los suicidios. Lamentablemente, el Metro, al igual que las líneas ferroviarias, sufre algunos a lo largo del año. Hasta ahora cuando se avisaba de un corte de servicio por uno de estos sucesos se indicaba que estaba motivado en "causas ajenas a Metro". Este jueves han cambiado el mensaje y para justificar el corte de la línea 3 los "clientes" escucharon que era a causa de la "asistencia sanitaria a un viajero".
