Una joven de 20 años da a luz en el portal de su casa
Por MDO/E.P.
miércoles 06 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 07/01/2010 15:07h
Una joven de 20 años dio a luz a su segundo hijo la mañana de este miércoles en el portal de su vivienda, ubicada en el número 17 de la calle de Juan Salas, en el distrito de Usera, con la ayuda de su marido y de una vecina, según informó un portavoz de Emergencias Madrid.
El nacimiento tuvo lugar alrededor de las 11 horas de este miércoles y cuando los efectivos del Samur llegaron hasta la vivienda, la mujer, de nacionalidad dominicana, ya había dado a luz a una niña, que todavía portaba el cordón umbilical.
Los sanitarios atendieron tanto a la madre como a la bebé, que se encontraban aparentemente en perfecto estado de salud. Así, procedieron a quitar el cordón umbilical a la niña, dieron calor a la madre y a la hija y ambas fueron trasladadas al Hospital materno infantil del Doce de Octubre.
Alegría en el vecindario
Los vecinos de la joven se mostraron "alegres" por el nacimiento de la bebé en el día de Reyes. "No nos ha tocado la lotería, pero nos ha tocado la niña", atestiguaba todavía sonriente Mari dos horas después de haber ayudado en el parto.
Su madre María había escuchado en torno a las 11.00 horas gritos en la calle y decidió asomarse pensando que se trataba de una pelea. Sin embargo, la escena que se encontró fue totalmente diferente: una vecina embarazada sentada justo debajo de su ventana después de haber roto aguas. A partir de ahí, todo fue bastante fácil, ya que su hija Mari trabaja en un hospital y no se puso "nerviosa" porque la situación "no era complicada".
De camino al hospital
Según explican, el padre, Jonathan, estaba muy nervioso y tuvieron que facilitarle una silla para que pudiera sentarse. De hecho, éste reconocía al volver a casa que se había puesto "nervioso" porque no sabía cómo actuar, ya que el parto les había pillado de sorpresa en el camino hacia el hospital 12 de Octubre para tener su segundo hijo.
"Se le veía la cabeza a la niña (al tumbar a la madre), llamé a mi hija, se arremangó, empezó a cogerle la cabecita, salió la niña, la arropamos, y se la pusimos a la madre en el pechecito para que tuviera el calor de la madre", describió María.
El resto de vecinos no podía disimular su sonrisa en la escalera del portal. A partir de hoy, "será siempre la niña del día de Reyes", como la ha bautizado Antonio, o como dice otra de las vecinas, les ha tocado a todos la "sorpresa del roscón"