El director general de Carreteras, Borja Carabante, acompañado por la alcaldesa del municipio, María Casado, visitó este jueves estas obras que consisten en la unificación de las dos intersecciones existentes en la actualidad en un único enlace mediante la construcción de una nueva infraestructura que tendrá dos carriles de 4 metros cada uno, con arcenes interiores y exteriores de un metro.
Además de esta infraestructura viaria, el proyecto se complementa con la construcción de nuevas aceras de un metro y medio de ancho que conectarán la zona con una parada de autobús situada a 800 metros por el margen derecho de la M-620, así como con la construcción de un nuevo acerado que bordee la glorieta por el lado este. También se realizan mejoras para algunos puntos de acceso de la M-619 y la M-620.