Pennsylvania Av. esquina Jorge Juan
martes 04 de noviembre de 2008, 00:00h
Actualizado: 10/11/2008 10:10h
Usted, humilde vecino de Chamberí, de Carabanchel Bajo, de Daganzo, de Navacerrada Pueblo o de Tielmes cree que no se juega nada en las elecciones de Estados Unidos, ¿verdad?. Pues está usted muy equivocado. En realidad, ni Obama ni McCain le van a arreglar la farola de al lado de su casa, ni el bache en la vía de servicio. Tampoco le van a reformar el colegio público de su barrio, ni a desdoblar la variante que da salida a la M50. Pero por estas cosas de la globalización, igual tienen más influencia en su vida, que su concejal de distrito, que un diputado regional, o que su alcalde.
De momento en la “cosa” olímpica, que gane uno u otro puede suponer que su piso en San Blas tenga más posibilidades de revalorizarse o no. Puede significar que en Perales del Río rocen el sueño olímpico o que en Aranjuez se hayan vuelto fanáticos de Obama. Si gana Obama, Chicago sube enteros ya que el demócrata es senador por Illinois, el estado que alberga a la ciudad del viento y la cuna de Michael Jordan. Si gana McCain, Chicago 2016 desaparece del mapa ya que el Comité Olímpico Internacional le odia tanto a él, como él al Comité Olímpico Internacional. ¿Motivos? Los trapos sucios y pedradas que se tiraron a la cabeza cuando se destapó el escándalo de compra de votos de los Juegos de invierno de Salt Lake City.
Y en el resto de temas, saber como afecta a los madrileños, pues está por ver. No se trata de hacer apología del imperialismo y defender que la última y más pequeña decisión de la Casa Blanca marca nuestro día a día, vivamos donde vivamos. Pero tampoco vamos a ser tan ingenuos de pensar que no nos afecta en lo más mínimo en nuestra pequeña burbuja madrileña. Gane quien gane, tengan en cuenta que una pequeña parte de Pennsylvania Avenue, pasa por el eje de La Castellana.