La Policía Nacional ha llevado a cabo una nueva ofensiva contra el tráfico minorista de drogas en la Comunidad de Madrid que se ha saldado con el cierre de 22 puntos de venta de estupefacientes y la detención de 50 personas durante los meses de abril y mayo. La actuación forma parte del plan permanente que desarrolla el cuerpo para combatir los conocidos como narcopisos y otras infraestructuras vinculadas a la distribución de sustancias ilegales.
Las intervenciones se han desarrollado en distintos puntos de la región, incluyendo los distritos madrileños de Tetuán, Moratalaz, Villaverde, Centro, Arganzuela, Latina, Carabanchel y Fuencarral, además de la Cañada Real y los municipios de Alcalá de Henares y Fuenlabrada. Según ha informado la Policía Nacional, algunos de los inmuebles utilizados para estas actividades se encontraban ocupados de manera ilegal. Con esta última operación, el número de narcopisos clausurados en la Comunidad de Madrid durante 2026 alcanza los 90.
Cultivos de marihuana ocultos bajo los cimientos
En Moratalaz, la investigación permitió descubrir tres cultivos de marihuana ocultos bajo los cimientos de un edificio. Las plantaciones permanecían escondidas en un espacio al que se accedía mediante una trampilla conectada con una vivienda situada en la planta baja. Los agentes intervinieron un total de 1.627 plantas y arrestaron a una mujer por un presunto delito contra la salud pública y otro relacionado con el fraude eléctrico.
Otro de los dispositivos tuvo lugar en Tetuán, donde los agentes localizaron tres puntos de venta dedicados principalmente a la distribución de crack y heroína. La actuación concluyó con cinco detenidos, la incautación de sustancias estupefacientes, armas prohibidas y cerca de 9.000 euros en efectivo. Además, un local comercial y una vivienda pudieron ser recuperados por sus legítimos propietarios.
Las actuaciones también alcanzaron al distrito de Villaverde, donde se desmantelaron varios puntos de distribución de cocaína y heroína. En el distrito Centro, por su parte, la Policía descubrió un laboratorio clandestino dedicado a la elaboración y almacenamiento de drogas sintéticas instalado en un trastero. Allí fueron confiscados más de 1,4 kilos de sustancias como éxtasis, ketamina, LSD y tusi, además de practicarse dos detenciones.
Los registros efectuados en el resto de localizaciones permitieron intervenir cantidades significativas de cocaína, hachís, marihuana y otras drogas, así como armas, dinero en efectivo y diverso material empleado para la preparación y venta de estupefacientes. Desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid han reiterado su compromiso de seguir colaborando con vecinos y colectivos ciudadanos para ofrecer una respuesta “eficaz y contundente” frente a este tipo de actividades delictivas que generan inseguridad en los barrios.