Cuando se va a buscar una nueva vida en otro país o se va a abrir una sucursal de un negocio donde no se mantiene el mismo idioma, es indispensable que los documentos que se van a utilizar se traduzcan al idioma oficial de ese lugar. Sin embargo, este tipo de traducción no se basa en un proceso sencillo, como utilizar un traductor automático, por ejemplo, sino que debe venir de manos de un traductor jurado.
A la hora de contratar un traductor jurado en Madrid, es importante verificar que se encuentre avalado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), ya que son los únicos facultados en el país para realizar estos nombramientos.
Características de una traducción jurada
Es importante conocer que una traducción jurada cumple con una serie específica de características que debe reunir más allá de la sola traducción. En este caso es importante verificar que:
- Cumpla con la certificación: este es el aval de que el documento cumple con los requisitos para considerarlo como legal. Como los documentos que se utilizan bajo este concepto son documentos administrativos, diplomas, certificados, entre otros; es importante que guarden una estrecha relación con el documento original cuidando del contexto y de todos los detalles.
- Tenga la firma y el sello autorizado por el Gobierno de España: este es un punto clave porque la firma y el sello son los que determinan que el traductor está de verdad autorizado y se reconoce quién lo ha hecho.
- Manejo de diferentes idiomas: el punto clave aquí es que sin importar cuál es el idioma que se trabaje, siempre se cuide del contexto y se valore el sentido interno que se busca transmitir. Los idiomas más comunes para traducir documentos son el inglés, el español, el francés, el italiano y el portugués. Sin embargo, también es posible conseguir ucraniano, ruso, chino, entre otros.
Dónde conseguir una buena agencia de traducción en Madrid
Para quien está en Madrid, resulta fundamental conocer bajo qué criterios operan los traductores en Madrid, ya que al ser una ciudad con tanta población y ofertas de servicios, a veces es fácil perderse en el camino. Pues bien, el punto geográfico en específico no es tan relevante como fijarse en que se trate de una agencia que:
- Tenga un equipo de trabajo profesional: esto es clave porque ofrecen un servicio que se basa en su totalidad en la capacidad profesional de las personas que hacen las tareas. Por ende, verificar que se trate de personas con experiencia y que reúnan los requisitos de aprobación como traductores jurados es fundamental.
- Mantenga la confidencialidad: este es otro factor determinante en todo esto porque suelen ser documentos muy importantes que deben ser manejados con el cuidado que su propio dueño le daría. Por lo tanto, que tengan una política definitiva de confidencialidad es indispensable.
- Atienda a las necesidades del cliente: aunque sean los especialistas, es muy importante que la agencia sea capaz de atender a las necesidades del cliente en todo el proceso. Él será quien indique las acciones a seguir y quien dé el visto bueno al final, aún cuando es posible que no sepa nada del idioma al cual se ha traducido el documento.
Las traducciones juradas, al final del día, se convierten en documentos oficiales que hace falta tener en óptimas condiciones para poder funcionar en el lugar al cual se dirigen. Cuando este objetivo no se cumple como debe ser, eso puede significar el gasto innecesario de dinero y hasta problemas futuros en el país al cual van dirigidos los documentos traducidos, por eso hay que asegurarse de trabajar con profesionales.