Interior de una de las 33 oficinas móviles de CaixaBank (Foto: CaixaBank)
CaixaBank recorre la España vaciada para luchar contra la exclusión financiera
Por MDO
miércoles 27 de agosto de 2025, 07:00h
Actualizado: 02/09/2025 12:06h
La España rural y sus vecinos siguen siendo una asignatura pendiente. Muchas localidades siguen sin contar con tiendas de productos básicos como el pan o recursos como un cajero para poder disponer de su dinero cuando gusten.
Uno de estos municipios es Villaviciosa, un pequeño anejo dependiente del municipio de Solosancho, a 30 kilómetros de Ávila, cuyos 88 vecinos censados no disponen de ninguna tienda ni servicio, a excepción de un pequeño consultorio de salud y un bar que, en invierno, solo abre los fines de semana y, en los veranos, cuando el pueblo ve multiplicada su población, no cuelga ningún día el cartel de cerrado.
Es por ello que los vecinos esperan siempre con ganas la llegada de la oficina móvil de CaixaBank, la cual comenzó a prestar servicio en enero de este año al pueblo, haciendo así de Ávila la primera provincia con inclusión financiera plena con atención personalizada.
Es miércoles y son las 12:30 horas. El sol calienta y más de una decena de vecinos se refugia en las sombras que dejan los árboles y las casas que dan a la Plaza del Castillo, punto de encuentro por excelencia. Sebastián Prieto aparca allí y Gustavo del Caso, el gestor del ofimóvil, baja a saludar a los vecinos y empieza la puesta al día. “Si alguien no viene, sé que no ha venido y pregunto qué le ha pasado”, reconoce.
“Viene el tendero, el frutero, el panadero, lo que hace falta es dinero que ya tenemos”, dice Pilar García, que a sus 86 años se define como “vecina de Villaviciosa de toda la vida” y que repite que la oficina móvil “es el mejor regalo del alcalde”. La razón: ahora ya no tiene que recurrir a cualquiera de sus tres hijas para poder ir a la oficina de Muñana, sita a 18 kilómetros, a sacar dinero y actualizar su cartilla y finanzas.
“Nos ha ayudado mucho a los pueblos estos pequeños por la sencilla razón de que estamos un poco aislados y desprotegidos y somos gente mayor”, pone en valor Teresa Hernández, de 69 años.
Compromiso con la inclusión financiera
CaixaBank ha apostado a través de sus oficinas móviles por facilitar la inclusión financiera y garantizar sus servicios en 266 localidades de menos de 100 habitantes, como Villaviciosa.
En total, los ofimóviles llegan, a cierre del primer semestre, a un total de 1.396 poblaciones, lo que supone un 74 por ciento más que en los seis primeros meses del año pasado.
Hay muchas poblaciones como Villaviciosa repartidas por Burgos, León, Palencia y Segovia, en Castilla y León; Ciudad Real, Guadalajara y Toledo, en Castilla-La Mancha; Castellón y Valencia, en la Comunidad Valenciana; Granada, en Andalucía, La Rioja, la Comunidad de Madrid y las cuatro provincias de Cataluña.
Estas 33 oficinas móviles recorren más de 75.000 kilómetros al mes para atender a cerca de 1.400 poblaciones en riesgo de exclusión financiera y que sus habitantes –sean clientes o no de CaixaBank– puedan realizar operaciones bancarias habituales como retirar efectivo, hacer ingresos o pagar recibos en aquellos municipios sin oficina bancaria.
El 70 por ciento de los usuarios son mayores de 65 años, lo que refuerza el compromiso de CaixaBank con el colectivo sénior. En esta “oficina con ruedas”, la mayoría retira efectivo, hace ingresos o paga recibos e impuestos. “Sacar dinero o dar de alta una tarjeta, lo que haga falta, nos lo hacen aquí”, destaca Julián que, a sus 68 años ya está también jubilado y tiene la paga a punto para sus nietos.
“La utilizamos mucho y es necesaria. Somos mayores y no es lo mismo aquí que bajar a Solosancho (donde ya llegaba el ofimóvil pero que está a algo más de dos kilómetros). Nos ha servido de mucha satisfacción y alegría”, reconoce Ángel García, cliente de CaixaBank de 73 años que se dedicaba a la construcción entre Ávila y Madrid, pero ahora ha vuelto a la que siempre fue su casa.
El alcalde de Villaviciosa, Jesús Martín, que es también vicepresidente de la Diputación de Ávila, está convencido de que el servicio “supone un antes y un después para todos los vecinos”, “para los que viven aquí y, también, para los que nos acompañan en las temporadas como la veraniega”. “Es tener un servicio de calidad y de cercanía financiera”, resalta.
Cuando se lo permiten los cafés tardíos y los aperitivos, Isabel Jiménez, de 52 años y dueña del bar del pueblo, también sube a hacer “una visita” a Gustavo para poner las finanzas de ‘Los Jiménez’ –y las personales– al día.
Las oficinas móviles son clave para garantizar la inclusión financiera, mantener la apuesta por la economía de las zonas rurales y preservar la relación directa con el cliente. “Entre nosotros y la gente del pueblo hay una conexión muy bonita y muy cercana. Merece mucho la pena este trabajo por esa gran familia que formamos entre los usuarios y nosotros”, reconoce Gustavo, al que despiden preguntando cuándo volverán a verle y cuándo será su próxima parada en un pueblo al que pocos llegan, pero donde ya hay dinero.