En la Sierra Norte de Madrid hay un rebaño que no necesita postes, alambres ni mallas para saber hasta dónde puede llegar. Las cabras avanzan entre jaras, pastos y laderas guiadas por una frontera que no se ve. Pero, ¿y el límite? Dibujado en una aplicación móvil. Cada animal lleva un collar con GPS y, cuando se acerca al borde del recinto virtual, escucha una melodía. Si no rectifica su marcha, recibe un pequeño pulso eléctrico. Así funciona el telepastoreo, una tecnología que está cambiando la forma de manejar el ganado en extensivo y que en la Comunidad de Madrid tiene uno de sus proyectos más llamativos: Entrelobas.