Desde que abrió sus puertas en 2010, por el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) han pasado alrededor de 50.000 animales. Ahora, casi dos décadas después dedicándose a la recuperación y posterior liberación de todo tipo de animales; así como a la acogida de muchas especies que, por diferentes circunstancias, no pueden volver a su medio natural; la Comunidad de Madrid les ha concedido este año una de las Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo, una de las 14 que ha otorgado a otras personalidades, instituciones y entidades sociales.