www.madridiario.es

Diario de una pesadilla 2 de mayo

sábado 02 de mayo de 2020, 13:04h

Día de la comunidad de Madrid. Un dos de mayo atípico pero muy emotivo donde se ha rendido homenaje a los sanitarios, policía, guardia civil y bomberos. Al personal civil y militar que trabaja por evitar la expansión de la pandemia y a los que trabajan por ayudar a que todos tengamos lo necesario en nuestros hogares. Todos héroes en estos tiempos difíciles donde todavía no tenemos dominada esta pandemia de consecuencias devastadoras.

Tal día como hoy pero de 1808 las clases populares se levantaron contra la ocupación francesa. Hoy nuestro enemigo es otro pero muy dañino y peligroso: el Covid—19. Estoy segura de que acabaremos por vencerle pero en el camino, se ha cobrado a muchas víctimas. Por ellas, ha dicho hoy la presidenta:”estamos de luto”. Es cierto, lo estamos. Son tiempos de recordar a los que se nos han ido sin poder despedirles. También a los que superaron la enfermedad y les ha dejado secuelas este virus tan dañino y letal. Cuando pase el tiempo y se encuentre la solución definitiva, porque llegará, recordaremos este momento como ese otro dos de mayo donde el pueblo español, y el madrileño en particular, lo dio todo. Una vez más, el coraje, el valor y la solidaridad del pueblo llano, de la gente sencilla.

Como en aquel dos de mayo, estamos en guerra. Pero al final, las guerras se ganan con gestos. Como el de la estudiante de Medicina que escucha a los enfermos de cuidados paliativos que saben que se van a morir. Les da la mano y les ayuda a cruzar a la otra orilla con dignidad y afecto. Como los de tantos militares de la Ume que velaron con honores a nuestros muertos. Como tantos sanitarios, auxiliares, celadores que dieron más de lo que exigía su profesión. Algunos, incluso, su vida.

Claro que esta situación se parece a una guerra, ¡es una guerra! Cada uno, en su parcela, da lo mejor de sí mismo. Incluso, sabemos que cuidándonos, estamos ayudando a no contagiar. Autoprotegernos se ha convertido en un acto de solidaridad hacia los demás. Por eso, no puedo ver a aquellos que van sin mascarilla por la calle. Decía un médico de urgencias que podemos estar contagiando dos días antes de tener síntomas y dar positivo. La mascarilla nos protege y a la vez, ayuda a la comunidad a no contagiarse.

Decía hoy Díaz Ayuso, vestida de luto riguroso que :”Estamos todos juntos en esta lucha por la libertad y la vida”. Hoy cuando han sonado las sirenas de los vehículos de todas nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado después de los dos minutos de silencio creo que a muchos los ojos se nos han llenado de lágrimas. Ya lo decía Ernest Hemingway en su novela: ¿Por quién doblan las campanas? “Nadie es una isla, completa en sí misma; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la masa. Si el mar se lleva un terrón, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio…La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca preguntes por quién doblan las campanas: ¡doblan por ti!”. Hoy las sirenas han sonado y lo han hecho por los que ya no están, por lo que están peleando contra el virus y por todos nosotros. Las campanas han doblado por nosotros también: los que seguimos respirando con la ilusión de volver a hacerlo algún día en libertad. ¡De esta saldremos, como salimos aquel 1808!
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios