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8-M: Un grito de alarma

jueves 05 de marzo de 2020, 10:42h

Leía el otro día que el patriarcado es como el monstruo de la película “Alien el octavo pasajero”, un ente pegajoso que anida en el fondo de nosotros, y también vosotras, que cuando creemos que lo hemos vencido…, vuelve. Ese alien vive en cada individuo pero también en la sociedad. Y en España lo sabemos muy bien. Los gobiernos progresistas implican avances para las mujeres, pero el alien se revuelve cuando la derecha llega al poder o expande sus tentáculos a través de sus voceros bien pagados.

Nunca en la historia de España la mujer avanzó tanto en derechos como durante la II República: derecho al sufragio; se reconoció a la mujer igualdad en derechos laborales y el igual acceso a empleos y cargos públicos; se aprobó la ley del Divorcio; también se reconocía igualdad de derechos a los hijos habidos dentro o fuera de un matrimonio, lo que ofrecía amparo a las madres solteras; en 1937 se aprobó el aborto, que llegó a aplicarse en Cataluña…

Franco, el franquismo, fueron además de asesinos, el peor alien patriarcal que ha conocido España para los derechos de las mujeres. Tan perverso y potente fue, que hoy día vuelve a renacer ese monstruo neofascista declarando Ortega Smith, por ejemplo, que las Trece Rosas "lo que hacían era torturar, violar y asesinar vilmente", cometer "crímenes brutales". O ese intento de regresión con la censura educativa.

Puede y debe haber muchos feminismos pero el feminismo es en singular y aunque exista pluralidad todos ellos tienen un acuerdo básico: la autonomía y emancipación de todas las mujeres, la igualdad en derechos, deberes y oportunidades con los hombres. Este consenso es la argamasa fundamental del feminismo.

En las Comisiones Obreras alentamos un feminismo sociolaboral, por ello nos congratulamos con la iniciativa del Ministerio de Trabajo que hará que España sea el segundo país en ratificar el convenio 190 de la OIT sobre acoso sexual en el trabajo. Este hecho es muy relevante porque al haber dos países que lo ratifiquen entrará en vigor. Además, con él aumenta la protección que actualmente tienen las víctimas. En CCOO de Madrid acabamos de presentar el informe anual sobre la situación sociolaboral de las trabajadoras de la región y la conclusión parece que nos lleva también a ese alien patriarcal. La conclusión es pesimista por lo que el informe se convierte en un grito de alarma que quiere advertir sobre la urgencia de acometer políticas agresivas en materia de igualdad en la Comunidad de Madrid, pero también en el Estado.

En nuestra región hay 114.000 mujeres más que hombres en edad de trabajar y estas representan el 52 por ciento de la población total de la Comunidad de Madrid. Son muchas las brechas existentes entre hombres y mujeres, pero quiero llamar la atención sobre la brecha de actividad, cuya tasa es del 8,8 en favor de los hombres. Esto es, seis de cada diez mujeres busca o tiene empleo; mientras que en los hombres son siete de cada diez. Una diferencia que aumenta con la edad. Es decir, en Madrid hay 400.000 mujeres que no se incorporan al mercado de trabajo porque están dedicadas a los cuidados familiares, por lo que se hace indispensable la corresponsabilidad y, sobre todo, unos servicios públicos que garanticen los cuidados de calidad que reclama la sociedad.

También es preocupante la brecha de empleo (8,7 puntos en detrimento de las mujeres). Es decir, ha crecido más el paro en las mujeres que en los hombres, un dato que no se está corrigiendo con el tiempo. Tal como afirmaba la semana pasada, se confirma que el sector servicios, vinculado a los cuidados, es paradigmático en todas las brechas. En Madrid concentra a nueve de cada diez mujeres y es fundamental su incidencia en los porcentajes de temporalidad y parcialidad.

Con todo, los tres indicadores más claros de desigualdad son: la brecha salarial, la brecha en las pensiones y la brecha en las prestaciones por desempleo. La primera de ellas afecta a todos los grupos de edad, y en todos ellos las mujeres ganan menos por trabajos de igual valor. Según el informe que hemos realizado, los hombres ganan de media en Madrid 5.881 euros más que las mujeres, con lo que la brecha aumenta y la tendencia es que no se logre la equiparación salarial hasta 2037. Mejoramos los salarios con la negociación colectiva, con el salario mínimo convenio o con el SMI, pero sigue la brecha porque los sectores más feminizados son los que padecen peores salarios.

Vinculado a ello está la brecha en pensiones. Al ser menores los salarios, son menores las pensiones, con el agravante de la forma en cómo se accede a la pensión, ya que las mujeres cotizan menos que los hombres durante su vida laboral. La media de la pensión para la mujer en Madrid es de 14.913 euros, es decir, 7.120 euros menos que los hombres. Asimismo, la brecha en las prestaciones por desempleo sitúa una tasa de 9 puntos en detrimento de las mujeres. En este escenario de brechas surge la pobreza, que afecta al 54 por ciento de las mujeres madrileñas. La pobreza afecta desde la infancia más a niñas que a niños y el riesgo de padecerla se eleva en las familias monoparentales, que en un 83 por ciento de los casos están encabezados por mujeres.

Con todo, el Gobierno de la Comunidad de Madrid está castigando doblemente a la región en materia de igualdad a través de sus presupuestos. En primer lugar lo rebajaron a la mitad con la excusa de la crisis y ahora nos encontramos con que el escaso presupuesto existente se ejecuta al 50 por ciento. Hay que tomar medidas urgentes e importantes.

En el plano estrictamente laboral hay que reforzar la negociación colectiva impregnando la empresa de cultura igualitaria, basada en igual trabajo, igual salario y abordar todas las plantillas, independientemente de su sexo, los planes de igualdad. Los planes de igualdad son obligatorios y una herramienta fundamental desde la base para alcanzar la igualdad real. Otro elemento básico es la Salud Laboral, que debe ser abordada con perspectiva de género tanto en el tratamiento de enfermedades profesionales como con el acoso sexual.

Y, siguiendo a Pilar Morales, secretaria de Mujeres de CCOO de Madrid, “sigue saliendo barato matar mujeres”. Los asesinatos machistas no disminuyen, diecisiete en España en lo que va de año y dos en la región de Madrid. Los datos son escalofriantes y, el carácter internacionalista de CCOO no nos puede hacer olvidar la brutalidad que padecen tantas mujeres en todo el planeta, desde Oriente Medio hasta México.

Las soluciones en todo el mundo pasan por la educación. Una educación que empiece por no segregar desde la infancia como promueven las derechas; una educación que incluya la filosofía en sus planes de estudio para crear conciencia crítica desde la infancia y la adolescencia; una educación que visibilice los logros de tantas y tantas mujeres en las ciencias y las artes a lo largo de la historia. Una educación que luche contra ese alien que es el patriarcado.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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