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¿Somos cada vez más intolerantes a la lactosa?

Por MDO
viernes 24 de septiembre de 2021, 13:28h

En las secciones de lácteos de los supermercados cada vez se encuentra una mayor variedad de productos sin lactosa: leche, yogures, batidos y quesos sin lactosa copan las estanterías refrigeradas.

¿Somos cada vez más intolerantes a la lactosa?
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Ante tanta oferta de productos libres de lactosa, muchos consumidores se hacen preguntas como las siguientes:

¿Qué es la lactosa? ¿Es cierto que cada vez hay más intolerantes a la lactosa? ¿Cómo saber si se es intolerante a la lactosa?

Veamos cuáles son las respuestas a todas esas cuestiones.

La lactosa, un carbohidrato que solo se presenta de forma natural en la leche

La lactosa es un azúcar compuesto, específico de la leche. Esto implica que, de forma natural, solo se encuentra en la leche, así como en sus derivados.

Esto no evita que esté presente en alimentos o productos que nada tienen que ver con los lácteos: por ejemplo, un puré de patata elaborado con un chorrito de leche o una porción de mantequilla incluirá una pequeña proporción de lactosa.

Igualmente, algunos medicamentos y suplementos nutricionales incluyen lactosa como excipiente.

Los intolerantes a la lactosa no digieren bien este carbohidrato

El trastorno de la intolerancia se produce cuando el organismo no digiere bien la lactosa. Esta mala digestión puede ser parcial o total, en función del grado de intolerancia que sufra la persona afectada.

Las consecuencias se manifiestan en forma de trastornos gastrointestinales de diversa índole. Las molestias pueden ser leves o incompatibles con la realización de una vida normal, según la gravedad de la intolerancia.

La única solución es abstenerse totalmente de ingerir lactosa o reducir su consumo si la intolerancia es leve.

Dado que no es aconsejable prescindir de los lácteos en la dieta, la mejor opción para una correcta nutrición es consumir productos lácteos sin lactosa.

Por qué aumentan los casos de intolerancia a la lactosa

Las estadísticas reflejan un aumento de los casos diagnosticados de intolerancia a lactosa, aunque este incremento tiene dos explicaciones lógicas:

  • El riesgo de sufrir intolerancia a la lactosa se incrementa con la edad, por lo que el envejecimiento de la población es causa directa de este aumento.
  • En el pasado, muchos casos de intolerancia a la lactosa no eran detectados. Actualmente se diagnostica en un porcentaje mucho más elevado.

Por tanto, no hay que hacer mucho caso a las teorías que relacionan el aumento con otros factores, como el consumo de alimentos ultraprocesados o con circunstancias ambientales externas.

Ocurre lo mismo que con la mayoría de las enfermedades y trastornos orgánicos: a mayor edad, más prevalencia. Y a mayor desarrollo de la ciencia médica, más casos detectados.

Si tienes digestiones complicadas a menudo, quizá sufras algún grado de intolerancia a la lactosa

Como hemos dicho, es fácil encontrar lactosa en productos ajenos a los lácteos. Esto quiere decir que una persona que padezca intolerancia a la lactosa, pero no esté diagnosticada podría sufrir habitualmente malas digestiones u otros trastornos gastrointestinales, consuma o no productos lácteos.

Si este es tu caso, una prueba sencilla de hacer es consumir temporalmente productos sin lactosa. En caso de notar una mejoría evidente, es conveniente que solicites a tu médico la realización de las pruebas de diagnóstico de la intolerancia a la lactosa.

Y si el resultado es positivo, no tienes por qué preocuparte demasiado: en el mercado ya dispones de un amplio abanico de productos sin lactosa, por lo que no tendrías que renunciar a los beneficios nutricionales de la leche y sus derivados.