El mayor problema de las instalaciones fotovoltaicas era el precio, lo que hacía que se tardase demasiado en amortizar el gasto. Ese inconveniente ahora apenas existe, pues la subida brutal de la luz (hasta un 40 % con respecto al precio de hace unos meses) ha hecho que el periodo de amortización se acorte.
Saber la potencia que necesitamos es muy fácil
Cuando hemos decidido que ha llegado el momento de poner placas solares en nuestro tejado, lo siguiente es saber qué potencia vamos a necesitar.
Con una factura, lo primero que vamos a ver es lo que se denomina el término de potencia, para comprar un inversor con esa misma potencia o algo superior.
Una vez hecho eso hay que ver qué media de kilovatios mensual gastamos, para poner los paneles solares necesarios junto a las baterías que nos permitan almacenar esa energía, haciendo una estimación del gasto diario.
Con los cálculos hechos es hora de adquirir todo el equipamiento que vamos a necesitar, tanto si vamos a poner un kit solar aislada como si vamos a seguir conectados a la red.
La amortización llega antes si no usamos baterías
Es complicado decantarse por una instalación solar aislada, que quiere decir que nos desconectamos de la red, a no ser que no nos quede más remedio.
Lo normal es seguir conectado a la red y en este caso las baterías son menos necesarias, ya que siempre vamos a tener electricidad.
Si podemos seguir conectados a la red, las placas fotovoltaicas se amortizan mucho antes, pues con mucha diferencia lo más caro son las baterías. Pese a que la tecnología ha ido mejorando y el coste de almacenar energía ha bajado, sigue siendo un problema que nos quitamos de en medio si no las usamos.
En este tipo de instalaciones (no aisladas) tenemos las placas conectadas directas al cuadro eléctrico de la casa, por lo que cuando hace sol no gastamos energía de fuera y consumimos la de las placas.
Ahora, en pleno verano, durante el día la casa se puede mantener sin usar un solo kilovatio de la red, logrando enfriar la vivienda con el aire acondicionado durante las horas de sol o incluso cargar un coche eléctrico a coste cero.