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Madrid, a la cabeza de las reclamaciones de hipoteca multidivisa

miércoles 26 de diciembre de 2018, 12:33h

¿Qué puedo hacer para reclamar una hipoteca multidivisa? Esa es la pregunta que miles de consumidores en toda España, con especial incidencia en Madrid, se han hecho después de que este tipo de cláusulas hayan quedado anuladas por la sentencia del Tribunal Supremo en noviembre de 2017.

Y sí, hay opciones reales de recuperar el dinero perdido. Así lo cree Iván Metola, abogado y CEO de indemniza.me, que si bien reconoce que “la respuesta judicial ha sido muy contradictoria durante años” actualmente “el panorama ha cambiado radicalmente a favor de los demandantes”.

La Justicia española ha fallado en contra de estas hipotecas multidivisa “por falta de transparenciay ahora “el banco debe demostrar que con antelación a la contratación se explicó claramente el altísimo riesgo que estaba asumiendo el cliente, especialmente la importancia que la variación del tipo de cambio tiene en el préstamo” indica Metola.

¿Qué hay que hacer para reclamar?

Desde indemniza.me explican que para valorar la viabilidad de la reclamación “hay que reunir la documentación relativa a la contratación del préstamo: escritura notarial, oferta vinculante si la hubo y un extracto con los movimientos del préstamo”.

A partir de ahí se buscará comprobar “si se comercializó este producto por el Banco advirtiendo al cliente con suficiente transparencia y antelación” y advierte Iván Metola: “Hay que tener en cuenta que frente al aparente beneficio que obtenía el cliente por la aplicación de un tipo de interés más bajo que el Euribor, las oscilaciones del tipo de cambio de divisa que afectan a estos préstamos podían sumir al cliente en la ruina total y absoluta”.

Clientes que “habitualmente contaban con cierto poder adquisitivo” de ahí que Madrid sea una zona que concentra a gran parte de los afectados, seguida de “Barcelona y Asturias” según estadísticas de indemniza.me.

Cláusulas que no se pueden negociar

El cliente debe saber que, por su voluntad, no van a tener fuerza para renegociar ninguna de las cláusulas previamente pactadas. “Un contrato entre las partes tiene fuerza y vigor. El hecho de revisar posteriormente tiene que ser por un error, una cláusula abusiva que ante una amenaza el banco quiera revisarlo. Pero el banco sabe muy bien lo que hace cuando pone delante de ti un préstamo” argumenta José Manuel Sierra, socio del despacho Sierra Abogados & Inversiones.

Por ello insiste en que, previamente a la firma, para quienes aún estén a tiempo, primero “hay que estudiar en el mercado cuál es la entidad que da mejor interés y, sobre todo, las cláusulas que se introducen”. Un lenguaje a veces difícil de comprender para quienes no tienen conocimiento específico sobre la materia, por lo que su recomendación es que se acuda “a un abogado o alguna persona de confianza que pueda asesorar sobre las condiciones del préstamo”.

Por último, Sierra aconseja descartar el pedir esa ayuda en el propio banco: El banquero antes era la persona de confianza que llevaba con el cliente 25 años, pero eso ha cambiado muchísimo. Después de la sangría de reclamaciones y de las últimas sentencias judiciales, donde se puede ver cómo se han imputado todos los gastos al cliente, las entidades bancarias toman ahora sus precauciones, por lo que es más difícil que esto se dé”.