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Embarazo (Foto: MDO)

Estoy embarazada: ¿cuáles son mis derechos laborales?

martes 03 de julio de 2018, 18:02h

Ante la precarización del trabajo el temor a quedarse embarazada y ser despedida es un miedo real. Por ello las mujeres deben saber que cuentan con una serie de derechos laborales que las protegen ante esta situación y durante los primeros meses de maternidad con el fin de evitar que esa circunstancia personal genere inestabilidad en su puesto de trabajo.

Lo primero que debes saber es que es ilegal que te despidan por estar embarazada. Y es importante apreciar el matiz, porque no significa que a una mujer en estado no se la pueda despedir, sino que este no puede ser el motivo ya que se consideraría una discriminación.

En una situación de embarazo, el despido solo puede ser procedente (como sanción de alguna infracción que pueda ser castigada con el despido), o nulo. Es decir, no cabe la calificación de improcedente del despido en esta situación. Si el despido es nulo, la empresa viene obligada a readmitir a la trabajadora en las mismas condiciones anteriores al despido, y a abonar los salarios de tramitación, dejados de percibir desde el despido hasta la readmisión de la trabajadora, según explican desde Ferrer Asociados, despacho de abogados especializados en Derecho Laboral en Jávea.

Lo que sí puede suceder es que aún estando embarazada, seas despedida. En estos casos se debe alegar una acumulación de faltas graves o una sanción muy grave que justifique la decisión de la empresa.

En cualquier caso, ante un tribunal, será la compañía quien deba aportar las pruebas necesarias que demuestren que, efectivamente, el despido se produjo por causas objetivas.

Si a causa de tu embarazo sufres presiones por parte de la dirección o compañeros, es necesario que guardes cualquier prueba al respecto (mensajes, emails, etc.).

Puede suceder que un contrato temporal finalice durante los meses del embarazo. ¿Qué sucede en estos casos? La empresa tiene derecho a no renovar esa relación laboral sin que la situación de la mujer suponga una protección al respecto. Sucede lo mismo ante la finalización de un periodo de prueba.

Otra circunstancia distinta es que, ante un contrato de obra y servicio, la mercantil decida poner fin a la vinculación con la trabajadora durante esos meses de embarazo. Aquí sí existe la opción, siempre amparada en el asesoramiento de un abogado especialista, de acudir a la vía judicial y forzar a la empresa a justificar su decisión, y a demostrar por tanto que la obra que motivó la contratación ha finalizado.

De no ser así, explican desde el bufete Jionos Abogados de Alcalá de Guadaira, la trabajadora tendrá que ser readmitida o indemnizada como sucede en un despido nulo.

Informar o no a la empresa, ¿qué hago?

Una de las dudas más frecuentes ante un embarazo es sobre si es o no conveniente informar a tus jefes. La Ley no obliga a que exista esta comunicación por lo que dependerá de la voluntad de la interesada de hacerlo o no público, en base a la relación con sus empleadores y a los valores de la empresa.

Existen compañías que velan por la salud y bienestar de sus embarazadas, mientras que en otras ocasiones informar sobre esta situación puede desembocar en presiones con el fin de que esa mujer abandone la empresa.

Si esto último sucede puedes hacer valer tus derechos, acudir a tu abogado, al representante sindical de tu centro de trabajo, o también dar aviso a la inspección de trabajo. Es más, si eres despedida durante tu embarazo sin mediar causas objetivas, este será considerado nulo independientemente de si la empresa conocía o no tu gestación.

Si se tratase de un embarazo de riesgo la situación cambia, según revelan desde el despacho Sierra Abogados de Palma de Mallorca. Aquí sí es recomendable ponerlo en conocimiento de la dirección del negocio ya que esta, por Ley, tiene la obligación de buscarte un puesto de trabajo distinto que se adapte a tus necesidades, o bien adelantar la baja por maternidad recibiendo el total de la prestación económica correspondiente. También existe la posibilidad, si no hay un puesto de trabajo seguro en esa empresa, solicitar la incapacidad temporal.

Del mismo modo la mujer embarazada tiene derecho a ausentarse por causas relacionadas con la maternidad, enfermedades causadas por el embarazo u otros motivos justificados sin que estas ausencias puedan ser utilizadas para extinguir el contrato laboral.

Una vez nacido el bebé, la trabajadora tiene derecho a una hora libre para la lactancia hasta los 9 meses de vida, sin perjuicio de su baja por maternidad de hasta 16 semanas (que se amplían dos semanas más por cada hijo en caso de mellizos, trillizos…). En caso de que el recién nacido permanezca hospitalizado por un periodo superior a 7 días también se amplía la baja maternal.

También las trabajadoras autónomas tienen derecho a acogerse a la baja por maternidad con los mismos plazos, siempre que hayan cumplido una serie de requisitos previos de días de cotización que van a depender de la edad de la interesada: para las mayores de 26 años, 180 días en los últimos 7 años o 360 en el total de su vida laboral; para las menores de 21 años no hay condiciones; y para aquellas entre los 21 y los 26 años, se exigen al menos 90 días cotizados en los últimos 7 años.