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Cómo preparar los faros del coche para el verano
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(Foto: BDI)

Cómo preparar los faros del coche para el verano

Por MDO
jueves 25 de mayo de 2017, 17:56h
Se acerca la época estival, con temperaturas más cálidas y viajes largos para acercarte a tus lugares favoritos. Dejas Madrid por unos días y viajas para aprovechar las vacaciones. No obstante, tanto si te vas lejos como si tu trayecto es corto, te recomendamos que prestes atención a los faros de tu coche. Siempre hay que tenerlos en buen estado y, si necesitas nuevos recambios, en farospilotos.es los tienen.
Los faros del coche son uno de los elementos más importantes de seguridad al conducir. Son los encargados de iluminar la carretera, algo a tener muy en cuenta sobre todo en verano ya que la noche llega antes y los viajes son menos calurosos. Si conduces con los faros en mal estado vas a reducir la visibilidad y esto producirá vista cansada.

Los faros pueden agrietarse, romperse o perder transparencia, por lo que no iluminarán de igual forma. El primer consejo es revisarlos bien antes de realizar un viaje largo y, si han pasado dos años o has recorrido 50.000 kilómetros, cambiarlos o limpiarlos a fondo. En la actualidad, la mayoría de los faros se construyen a base de policarbonato, un material más resistente pero que se ve afectado por las altas temperaturas. La exposición al sol en verano puede resultar en un perjuicio, y en páginas como farospilotos.es te pueden ayudar a buscar el mejor recambio.

Consejos para mantener los faros en buen estado
Si quieres limpiar y arreglar los faros por tu cuenta, existen una serie de consejos y trucos para que las luces de tu coche brillen como deben hacerlo. El primer consejo es buscar en las tiendas un equipo de limpieza con instrucciones, el cual nos aporta todos los materiales necesarios para el cuidado de los faros y también muestra cómo llevarlo a cabo.

Una limpieza tradicional también valdría para empezar. Coge un trapo y un cubo con agua y jabón y comienza a fregar los faros. Es importante quitar cualquier resto que pudiera haber, como mosquitos y otro tipo de suciedad, ya que a la larga esos restos se secan y es más difícil sacarlos. Después, con el objetivo de alisar las imperfecciones, puedes pasar una lija con cuidado de no llevarte parte de la pintura del coche. Para evitarlo puedes colocar cinta aislante alrededor de las luces que vayas a limpiar.

Una vez todos los faros estén secos y libres de grietas, suciedad o fallas, puedes pasar a pulirlos. Esto se puede hacer mediante un trapo y abrillantador, o también con una máquina pulidora. Si llevas el coche a un taller el resultado va a ser mucho más homogéneo, pero tú también puedes hacerlo por tu cuenta. Hay gente que incluso le da un toque de barniz para que el plástico de los faros sea más duradero y no tener que preocuparse, por un tiempo más prolongado, del cuidado de los faros.

El último paso consiste en pasar una toalla o un trapo nuevo por los faros y ver cómo reluce, además de probar el funcionamiento de las luces y verificar su alcance y claridad. Ahora ya solo queda viajar.