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Mesura informativa

Plácido Cabrera Ibáñez

jueves 02 de febrero de 2017, 17:17h

Resulta conocido el refrán “Entre todos la mataron y ella sola se murió”, su significado es el siguiente: “en ocasiones se achaca a una sola persona o a una única causa el daño producido por muchas, un daño que ya no se puede remediar. Se emplea cuando nadie desea asumir la parte que le corresponde de responsabilidad de algún suceso infausto, en cuyo resultado han contribuido varios factores”.

Me parece que este refrán puede utilizarse para recordar lo que sucedió con Rita Barberá, que en sus últimos meses de vida experimentó un sufrimiento personal por las frecuentes e intensas graves acusaciones, que muy probablemente fueron el causante de su muerte. Después de su muerte los homenajes están muy bien, pero mucho mejor hubiera sido que mientras vivió hubiera experimentado un poco más de comprensión y el reconocimiento por sus trabajos y dedicación, especialmente por los de su propio partido y por la ciudad a la que dedicó gran parte de su vida.

Llamativo resulta que tenga que ser un socialista, el presidente de la FEMP el que haya promovido e impulsado el homenaje que recientemente se la ha tributado. Ojalá que este suceso pueda servir para que todos nos esforcemos en evitar actuaciones similares a la que se le tributó a esta persona y no sea preciso realizar más homenajes póstumos.

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