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El nuevo San Antón ilumina la calle Hortaleza

El nuevo San Antón ilumina la calle Hortaleza

Por Enrique Villalba
lunes 04 de octubre de 2010, 00:00h
La calle Hortaleza continúa su regeneración. La peatonalización de Fuencarral, el auge de la Gran Vía y la transformación de Alonso Martínez la habían hecho recuperar su importancia. Pero faltaba una pieza para engarzar esta zona con el cogollo de la ciudad. Una verdadera joya de la corona que llenará de luz, a partir de primavera de 2011, esta zona tan abigarrada del centro: las Escuelas Pías de San Antón, nueva sede del Colegio de Arquitectos de Madrid, gracias a una concesión acordada con el Ayuntamiento por 75 años. Madridiario recorrió en exclusiva las obras con la decana de la institución, Paloma Sobrini.
Luz, aire y árboles. Tres elementos impensables para las estancias de un edificio en pleno centro de Madrid se reúnen en la nueva sede del Colegio de Arquitectos. El proyecto de Gonzalo Moure juega con los volúmenes y los huecos para permeabilizar el antiguo instituto de los escolapios. Vanos, cristaleras-pared, anchos pasillos y despachos dejan paso a un patio ajardinado en el que confluye todo el complejo y que realza el carácter singular de un edificio que pretende ser referencia dentro de la ciudad. Para la decana del Colegio, Paloma Sobrini, el nuevo inmueble "es una apuesta permeable en un espacio de la ciudad que conforma un barro compacto. Se integra en el casco urbano introduciendo elementos naturales en pleno centro como quien hace brotar agua en el desierto".

La operación arquitectónica era complicada porque había que trabajar sobre 20.000 metros cuadrados edificados y cuatro ámbitos diferenciados: la iglesia de San Antón, los edificios que se le entregarán construidos al Ayuntamiento a cambio de la concesión, y los dos edificios colegiales. Las obras comenzaron a finales de 2008 y pronto surgieron los primeros problemas. Al trabajar en la cimentación, comprobaron como el ábside de la antigua iglesia -conocida por cuantos llevan a su mascota el 17 de enero-  corría peligro al estar apoyado sobre los muros del colegio. La solución pasó por crear una sujeción artificial que permitió crear un sostén definitivo de hormigón armado. En los próximos meses se acometerá la remodelación y limpieza de la fachada del templo para culminar su recuperación.

Un restaurante 'sky-line'
A partir de ahí, todo fue según lo previsto. La primera estructura construida fue un aparcamiento subterráneo de 480 plazas que rodea el patio central donde se ubicará el jardín arbolado interior que ocupará una pendiente. De las plazas de aparcamiento120 corresponderán al Colegio, 80 al Ayuntamiento y el resto de estacionamientos se venderá como aparcamiento para residentes al precio fijado por el Ayuntamiento.

Los 12.000 metros cuadrados de espacio colegial se dividen en dos inmuebles con tres accesos desde la calle, lo que permitirá acceder al jardín desde Farmacia, Hortaleza y Santa Brígida. El cuerpo principal tiene forma de 'L' y cinco plantas más dos sótanos. El Colegio de Arquitectos ocupará alrededor de 6.000 metros cuadrados en las plantas baja, primera y segunda. La inferior, situada a ras del jardín, albergará un salón de actos con 200 butacas y una sala de exposiciones. El primer nivel, a la altura de la calle, contará con un recibidor, una zona expositiva, espacios de atención al público (oficina de certificación de licencias y oficina de concursos, entre otras) y un pasaje conductor en forma de puente cubierto sobre el jardín que conecta con el segundo edificio, denominado 'el Cubo'. La segunda planta estará dedicada a oficinas colegiales, salas de juntas y despachos.

Pero el Colegio no ha querido agotar el espacio de su nueva sede. Todo lo contrario, su actividad administrativa va a tratar de concentrarse para ceder el resto de la superficie a otras entidades, y así garantizarse una fuente extra de financiación en un momento de crisis en el que se ha reducido la tramitación de licencias urbanísticas. La más beneficiada será la Fundación COAM, que optará a ocupar entre cinco y seis mil metros cuadrados de superficie (tercera y cuarta plantas) con accesos propios. Allí podrá ubicar su biblioteca y sus dependencias.

La entidad pretende alquilar otros despachos y salas, principalmente en el cuarto nivel, a varios colegios profesionales más reducidos u organismos vinculados con el COAM (la Caja de arquitectos y la aseguradora de salud) que podrán aprovechar las dependencias comunes para sus propias actividades. También se reservará un espacio donde periódicamente podrán reunirse los antiguos alumnos del Colegio de San Antón. En lo alto del inmueble, la quinta planta, con su techo acristalado, se convierte en un mirador privilegiado del Madrid más clásico. Por eso, el Colegio pretende arrendar buena parte de este espacio, que estará bordeado por un jardín, a un restaurante gourmet. Además, estudia ubicar en el resto del espacio, incluida una plataforma flotante, un vivero de empresas destinado a emprendedores que creen proyectos relacionados con la arquitectura.

Música de cámara
'El Cubo' es otra historia. Será algo así como el área estancial del nuevo Colegio. Tendrá accesos desde la calle y desde el puente sobre el talud ajardinado. La estructura se erige en cinco plantas. La baja, también al nivel del jardín, será la cafetería del complejo y la primera, la librería. El resto se le cede al Ayuntamiento para que ubique en ellas un conservatorio y una sala de música de cámara.

Ambos edificios cuentan con las últimas tecnologías para conseguir un mayor rendimiento energético, un mínimo impacto medioambiental y una total accesibilidad. Las paredes interiores que dan al patio están construidas con dobles hojas de cristal que permiten retener el calor en invierno y mantener una temperatura adecuada en verano. El mismo objetivo persiguen las tuberías vistas, mientras que la climatización y el resto de servicios (luz, agua, teléfono) recorrerán falsos suelos. El techo de hormigón será visto y las paredes de las zonas estanciales estarán recubiertas de granito.

En el espacio más cercano a la calle Fuencarral, el COAM está construyendo otro edificio que se prolongará por la calle Farmacia y estará conectado con el Cubo. En total el Ayuntamiento recibirá 8.000 metros cuadrados, que destinará a una escuela infantil, un centro de día, un centro de mayores, una piscina (en una sexta planta) y una sala de ejercicios, en la última. donde también habrá un mirador. Las estructuras de estos edificios le serán entregadas con cerramiento pero sin revestimientos interiores. El Ayuntamiento costerará estos equipamientos con dinero del Fondo Estatal de Empleo y Sostenibilidad Local de 2010.

Una operación redonda
Ni el Ayuntamiento de Madrid ni el Colegio pagarán un euro de los 33 millones que cuesta la operación. Y es que ambas instituciones acordaron una concesión administrativa de las Escuelas Pías de San Antón al CAM durante 75 años a cambio de que este se hiciese cargo de la obra y cediera los equipamientos municipales. De esa cantidad, el COAM ha obtenido alrededor de 25 millones de la venta de su sede actual, en la calle Barquillo. El resto (unos ocho millones) se obtendrá de la venta de los aparcamientos.

Por si ni fuera suficiente, el COAM se plantea que la Fundación, dependiente del colegio profesional,  venda su sede de la calle Piamonte y compre el espacio que necesita en el colegio de San Antón, independientemente del espacio que se alquile a otros colegios. Sobrini, muy satisfecha, considera que la operación ha salido "redonda en plena época de crisis. Aparte del ahorro, la nueva sede pretende ser un espacio de referencia para los profesionales, un factor de regeneración del centro y la casa de la arquitectura para todos los ciudadanos".
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