Los incendios que afectan al oeste de la Comunidad de Madrid han obligado a desalojar municipios, cortar carreteras y desplegar un amplio dispositivo de emergencias. Los distintos focos declarados en la Sierra Oeste han amenazado durante estos días a varias localidades de la región y han llevado a numerosos vecinos a abandonar sus viviendas o permanecer confinados.
En una situación así, la prioridad inmediata es proteger la vida de las personas. Sin embargo, la emergencia se extiende también a los animales que se encuentran en las zonas afectadas: desde las mascotas de las familias evacuadas hasta los ejemplares alojados en protectoras, residencias, granjas y explotaciones ganaderas.
Para los responsables de estas instalaciones, la proximidad de las llamas plantea un escenario especialmente complejo. Evacuar un centro que alberga decenas o cientos de perros, gatos, caballos, ovejas, vacas, cabras o aves exige una organización y unos medios que difícilmente pueden improvisarse cuando el incendio ya está cerca.