Gran Vía se derrite y deja su asfalto agrietado y deformado. Así, el firme instalado hace poco menos de un año ya empieza a mostrar signos de desgaste.
Si se recorre la principal vía de Madrid se pueden observar desde grietas, pequeños socavones y asfalto derretido que ha cobrado formas curvas. Estas incidencias causan problemas en la circulación, en el estado de las vías, y al llover sobre ellas se puede producir lo que se conoce como ‘aquaplanning’. Esto se debe a que al asfalto pasa de ser uniforme a ser desigual, lo que genera acumulaciones de agua o charcos que dificultan el agarre de los neumáticos al asfalto.