"Puedo asegurar que Shakira no se quedará sin alojamiento, si lo quiere, esta noche". Así lo ha dicho la alcaldesa de Madrid,
Ana Botella, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno de este viernes. Lo cierto es que la niña,
había vuelto a la furgoneta aparcada en el poblado. Un equipo del Samur Social, acompañado de la delegada de Servicios Sociales,
Dolores Navarro, acudió este viernes por la mañana al poblado para ofrecer a la familia un alojamiento de urgencia en la base que el organismo municipal tiene en San Francisco el Grande. "
Si no lo quieren, no podemos hacer nada", matizó la primera edil madrileña.
Y es que parece ser que la familia de la menor "ha rechazado dos veces" las viviendas ofrecidas para el realojo, después de que la chabola en la que vivían fuera derribada
en julio. "A pesar de ser convocados en reiteradas ocasiones para la firma del contrato de arrendamiento, siempre se negaron a aceptarlo, por lo que finalmente, con la correspondiente orden judicial, fueron desahuciados", aseguró un portavoz municipal. Con independencia del alojamiento "temporal" que el Ayuntamiento ha previsto, Botella afirma que
volverán a iniciarse los trámites para realojar a la familia.
Milagros, la abuela de la menor, no sabe de momento si aceptará el alojamiento temporal ofrecido por el Samur Social: "Voy a ver cómo es, pero en un albergue con literas no voy a meter a mi nieta". Finalmente,
han aceptado un piso de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid en Tetuán de 77 metros cuadrados y tres dormitorios. La vivienda será puesta a nombre de los abuelos, que reúnen todos los requisitos para ser adjudicatarios de una vivienda.
La historia de Shakira salió a la luz por un comunicado emitido por Amnistía Internacional el pasado jueves. La organización
continúa recogiendo firmas para enviar una carta a la alcaldesa denunciando la situación y pidiendo que cesen los derribos en Puerta de Hierro.
Ya hay más de 58.200 firmantes.