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Un escenario improvisado

Un escenario improvisado

Por Susana Pérez
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sperezmadridiarioes/6/6/18
jueves 20 de enero de 2011, 00:00h
Actualizado: 21/01/2011 13:04h
El insólito espectáculo 'Imprebís cinco estrellas' llega de nuevo al Teatro Alfil. La improvisación es la clave de este grupo de artistas que desconocen cómo se va desarrollar la función. El público tiene la llave en el guión de un montaje que lleva ya 17 años recogiendo éxitos por todo el mundo.
Se abre el telón y aparecen dos actores, acompañados por un músico y un iluminador. En el escenario una pequeña urna llena de papeles guarda el argumento de un montaje diferente, original y sorprendente, fruto de las ideas y sentimientos que los espectadores han reflejado por escrito justo antes de entrar a la sala del Teatro Alfil.

Momentos antes del comienzo de la función, el público espera impaciente a que los protagonistas abran el ‘cofre’ que revelará el guión de un espectáculo inesperado que se crea entre los artistas y el público. Y no se trata de teatro convencional, porque aquí el secreto es la improvisación sobre cada uno de los temas guardados en ese recipiente y que eligen al azar. Una vez se ha anunciado el tema, el director dispone de treinta segundos para acordar con los actores el enfoque teatral de la escena. Al final de estos treinta segundos, al menos uno de los dos actores debe lanzarse a interpretar.

Imprebís cinco estrellas vuelve al Teatro Alfil con nuevas propuestas, protagonistas y experimentando novedosas formas teatrales. Sus creadores están convencidos de que es más urgente que nunca “hacer un teatro que apueste por el humor y la inteligencia”, cuenta Santiago Sánchez, director de escena. Un teatro genuino donde ni los artistas ni el público saben qué puede pasar. Cada función es diferente y arriesgada. Uno de los elementos que puede ser diferencial es que es un espectáculo original que pone en el espectador un estado de ánimo particular. Para Santiago, “nunca llegas a un teatro y te dan la posibilidad de elegir, proponer qué te gustaría ver arriba, sino que sabes que vas a ver algo que tiene un desarrollo previsto”.

Los actores tienen que hacer frente, durante hora y cuarto, a los continuos “aprietos” a los que les somete el público. Pero eso “nos estimula porque aprendemos a resolverlo de manera improvisada”, asegura el creador teatral, uno de los que cuenta con mayor actividad en los últimos años y de los más reconocidos. Aunque matiza -entre risas- que en ocasiones, “lo ponen difícil”. Normalmente se trata de palabras o frases relacionadas con temas de actualidad, pero hay quienes traen los mensajes preparados de casa y otros ‘tunean’ las papeletas, como el caso de un espectador -recuerda- “que incorporó rulos pegados” a su petición de interpretación sobre el escenario.

Las escenas se desarrollan en unos ambientes y efectos de luz creados de forma espontánea por un iluminador que ha planteado con anterioridad su diseño de luces. El músico acompaña la representación fuera de las improvisaciones, si bien puede intervenir en el desarrollo de la escena, a petición del director, los actores, o por iniciativa propia.
 
Una insólita lección de teatro que manejan con arte y naturalidad Santiago Sánchez, como director de escena, y los actores Carles Castillo y Carles Montoliu. Su improvisación la tienen más que dominada después de 17 años en cartel y 1.500 funciones en los principales teatros de España con este espectáculo. Ellos son la columna vertebral del espectáculo al que se han mantenido fieles durante este tiempo.

Una historia de ‘cinco estrellas’
Imprebís nace en Francia en los años 80. Michel López, hombre de teatro de origen español y nacionalidad francesa, se encuentra con Robert Gravel, hombre de teatro también, que un buen día se plantea por qué están llenos los campos de fútbol y los teatros vacíos. Es entonces cuando utiliza las armas del teatro para crear emoción y riesgo, como “ocurre en los partidos o en el circo” -señala Santiago- como acontecimientos parecidos en lo que se refiere a no conocer qué va a ocurrir en cada situación.

Interesado por este tipo de teatro, Santiago Sánchez, que por aquel entonces estaba trabajando en París, decide conocer a Michel López. A partir de ahí, la compañía L’OM marca un punto de inflexión de su trayectoria con ‘Imprebís’. En los años 90 llega a Valencia, Madrid y Barcelona con un éxito que se extenderá a Europa y Latinoamérica.

Un espectáculo que ha marcado la historia escénica como uno de los montajes más originales del teatro español, llegando incluso a figurar incluso en los libros de texto. Una improvisación de la que se puede participar hasta el 19 de marzo en el Teatro Alfil.
 
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