Las orquídeas no son solo esas plantas exóticas de las floristerías que tanto gustan. Sin ir más lejos, en Madrid también crecen, pero suelen pasar desapercibidas a pesar de su belleza.
Las orquídeas ibéricas son más discretas que las de otras latitudes del planeta, pero siguen siendo una de las flores más hermosas y también aquí tienen auténticos amantes. Es el caso del
Grupo de Estudio y Conservación de las Orquídeas (Gecor), que ha acompañado a este digital en una visita a un paraje natural de Arganda para conocer más sobre estas plantas.
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"En Madrid hay muchas más orquídeas de lo que la gente se piensa", indica uno de los miembros de Gecor, Javier Galindo. Efectivamente, en esta zona del sur de Madrid se encuentran fácilmente si se sabe lo que se busca y, una vez descubiertas, su floración sorprende por su variada vistosidad.
En tan solo unas pocas hectáreas de monte mediterráneo crecen al menos cinco especies de orquídeas. Tres de ellas pertenecen al género
Oprhys, y las formas de sus labelos se asemejan a diferentes polinizadores e incluso emiten algo similar a las feromonas para atraer a los insectos machos, según explica Emilio Esteban, portavoz de la asociación.
Las otras dos son del género
Orchis y muy diferentes entre sí
. La más común es popularmente conocida como "orquídea del ahorcado", ya que su labelo parece la silueta de un hombre con las extremidades colgando. La otra, con forma de mariposa, es más llamativa por tener la flor más grande y de intenso color púrpura.
Expolio y protección
Al ser tan diferentes entre sí, las orquídeas se identifican por sus flores que siempre tienen tres elementos externos llamados sépalos y otros tres internos, los pétalos, uno de los cuales, el central, es diferente a los otros dos y recibe el nombre de labelo. Bajo tierra, esta familia de plantas puede tener raíces en forma de rizoma o bulbos. De ahí, el nombre de orquídea, que viene del griego 'orchis', que significa testículo.
Las cinco crecen discretamente bajo pinos, encinas y quejigos, y, por suerte, pasan desapercibidas, por lo que corren menos peligro de ser expoliadas, señala otro de los acompañantes, Enrique Luengo. Aun así, hay menos de las que aparecen documentadas en antiguos textos botánicos. En la actualidad, dos especies de orquídeas están clasificadas como vulnerables por la Comunidad de Madrid y todas están protegidas, según recuerda la Consejería de Medio Ambiente.
La primavera es la época preferida de los aficionados al mundo de las orquídeas, ya que es cuando las especies ibéricas florecen de forma escalonada durante unos quince días. El resto del año es el momento de las orquídeas de tienda o de exposición, como
la que se podrá visitar a finales de año en el Parque del Oeste.