lunes 12 de abril de 2010, 00:00h
Actualizado: 20/04/2010 12:43h
Francisco Álvarez Cascos salta a las primeras páginas de los periódicos con unas declaraciones de este ex ministro de José María Aznar, ex secretario general del PP y posible aspirante a la Presidencia de Asturias, que dan la sensación de provenir de un ser irreflexivo o superficial.
Parece un poco ligero de cascos entrar en la trama corrupta del llamado caso Gúrtel, después de conocer que unos personajes de la farándula que entretiene a los políticos para levantarles la cartera llena de billetes de los españoles se han llevado en unos años más que lo que ganaría un poblado de mileuristas en toda su vida, echando la culpa no a los supuestos ladrones de su partido y a los golfos que se movían con ellos, si no a una “camarilla policial” encargada de “falsificar papeles” y “preconstituir pruebas”. Es decir, que el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero encargó al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, la preparación de un escándalo de grandes dimensiones y mucha corrupción que inculpase al PP.
Además de parecer una enorme imbecilidad lo que dice el Cascos ligero de cascos sobre el engaño a diputados y concejales imputados en el sumario de este latrocinio para que aceptasen regalos, prebendas y sobres llenos de dinero de amigos con empresas que se llevaban todos los contratos posibles de las comunidades autónomas y ayuntamientos amigos para repartir entre colegas de golferío los proyectos que dan pasta, el mensaje que queda es que se puede hacer lo que dice este señor que en sus tiempos de secretario general de los populares de Aznar estaba encantado con el mote que le
pusieron: General secretario.
¿Cómo puede uno enorgullecerse de tratar a los militantes del PP como si fuesen soldados a su entera disposición? El militarismo del pensamiento acompaña a los que tienen por los demás ansia de control en vez de respeto.
¿Se pueden manipular pruebas para hacer que paguen inocentes por delitos simulados?
Estaba convencido que no era práctica habitual hacer chanchullos para enchironar al contrario y creo que sólo el que ha practicado este deporte de bucear en aguas procelosas y sucias puede asegurar tamaña barbaridad.
Cascos, el ligero de cascos, irrumpe de nuevo en la vida política para poner de manifiesto que ansía estar en primera fila y que el “todo vale” que achaca a los investigadores del caso Gürtel es el que él practica en su regreso a la actividad política. Si tiene pruebas de sus denuncias, que vaya a los tribunales, y si todo es una bravuconada para exculpar a los ladrones y sembrar dudas sobre la Policía y los Jueces, ya sabemos a qué atenernos.
Entre ladrones anda el juego. ¿Cómo vamos a fiarnos de alguien que quiere hacer ver a los demás que lo blanco es negro y que insinúa que hay que fiarse de la Policía y de la Justicia tan poco como de un personaje ligero de cascos?
|
Periodista. Empezó su carrera profesional en El Socialista, colaboró con medios como Diario 16 e Interviú y durante casi una década intervino en tertulias de la Cadena Ser. Fue presidente de Tele K (televisión de Vallekas). Durante más de 30 años se dedicó a la información autonómica en Servimedia, Ha recibido numerosos premios de la Asamblea de Madrid, el Gobierno regional, la ONCE, Canal 33 y premio APM, entre otros. También ha recibido, tras su jubilación que no retirada, un homenaje de los todos los presidentes de la Comunidad de Madrid y de la Asamblea autonómica. En la actualidad, colabora con Madridiario y Zarabanda.
|
|
|
|